Ni cosquillas sintió la FMF con la sanción de FIFA
FIFA sancionó a la Selección Mexicana por el grito discriminatorio en dos de sus partidos anteriores, castigó que no le afectó al Tricolor

A minutos de arrancar el encuentro amistoso entre las selecciones de México y Ghana, la tribuna que la FIFA restringió parcialmente lució con huecos en sus filas aledañas. La medida disciplinaria prácticamente no afectó a los aficionados.
A consecuencia de los gritos prohibidos de aficionados en los juegos del año pasado ante las selecciones de Ecuador y Paraguay, en octubre y noviembre, respectivamente, la FIFA impuso la sanción para esta noche en el Estadio Cuauhtémoc.
Sin embargo, la venta de boletos no estuvo a la expectativa de la FMF. Previo al pitazo inicial, el aforo era de un 65 por ciento, aunque vibrante durante el protocolo de inicio entre pirotecnia, el himno nacional y la alineación de los jugadores mexicanos en el sonido local.
¿Ya no encanta la Selección en vísperas del Mundial? ¿Sigue el descontento por el irregular paso del segundo semestre del año pasado? ¿Los jugadores de Liga MX no generan la misma expectativa que los “europeos” que poco a poco se integran a la concentración?
En un sondeo de Excélsior en las inmediaciones del estadio, los aficionados coincidieron que el costo de las localidades fue alto. Las entradas de esta noche en el Estadio Cuauhtémoc tuvieron precios de mil 200 el más barato, 2 mil 300 en zona media y cabeceras y 3 mil 200 en primeras filas.
Respecto a la tribuna cerrada parcialmente, la FMF optó por cubrir el espacio con identidades de su nueva campaña “La Ola Sí, el Grito no”, en referencia al grito homofóbico que la FIFA, incluso la Concacaf, busca erradicar de los estadios.
¿Golpe económico por los lugares no ocupados?
Según fuentes cercanas a la operación del recinto, un destacado porcentaje de entradas de la zona baja eran cortesías que regalaron socios comerciales.
Pero las sanciones podrían aumentar para las siguientes actividades de la Selección Mexicana, con multas económicas tras los gritos prohibidos que los aficionados proliferaron en febrero, en el amistosos contra Islandia en Querétaro, y ante Portugal, en la reinauguración del Estadio Banorte en marzo.