Mariana La Barby Juárez, una mamá de campeonato
La boxeadora recuerda con cariño a la abuela de su hija, que próximamente dará sus primeros golpes en el ámbito del boxeo profesional

Mariana La Barby Juárez tuvo que regresar al boxeo para sacar adelante a su hija como madre soltera. Recibió golpes, le costó sangre y sudor, pero al final sus puños la convirtieron en una mamá de campeonato.
La boxeadora tiene como nombre real María Anastasia en homenaje a sus abuelas, a quienes considera como “la representación de la mujer fuerte y trabajadora. Al igual que su mamá Patricia, a quien un cáncer le arrebató la vida en 2018, pero dejó con sus acciones grandes enseñanzas.
A ella nunca la vi que se quejara de algo, jamás la vi en cama hasta el día que se nos fue, porque fue un cáncer muy agresivo. Tengo esa representación de mujeres fuertes de ir para adelante”.

La Barby Juárez sufrió con los bajos pagos que recibía como boxeadora, incluso ya campeona, los cuales eran insuficientes para la pelea diaria que enfrentaba en la vida.
Había ocasiones que cruzaba los dedos para tener los 300 pesos que me cobraban en la guardería. Como campeona todavía viajaba en microbús. Da pena y da vergüenza decir cuánto ganaba siendo campeona, apenas para mantenernos día al día. Pero mi hija siempre fue mi motor de vida”.
La boxeadora, que ahora es reconocida en su deporte, tiene patrocinios y aparece en realitys, ha consolidado su popularidad, pero sufrió en los cuadriláteros. Los golpes de la vida fueron más potentes que los que recibía en un combate. Al final, también ganó por nocaut. Por eso, ahora que su hija ha decido seguir sus pasos con los guantes, acepta que es algo que no quisiera, pero la apoya.
“Me hubiera gustado que se dedicara a otra cosa, pero me dijo que quería intentarlo y tuve que ser empática. Voy a sufrir de verla arriba, pero tengo que apoyarla” dice sobre Natasha, quien se prepara en Dallas, Texas, para participar en torneo de boxeo en los próximos días.
Los recuerdos de 10 de mayo de la Barby en su infacia
La Barby recuerda con nostalgia su niñez cuando en un festival de 10 de mayo le tocó bailar la canción La bolita, del grupo Garibaldi.
“A mí me hubiera gustado aprender a cantar, me hubiera gustado poderle cantar a mi mamá”.
Como mamá boxeadora, menciona los esfuerzos que hacía para poder estar en los festivales de su hija.
“Me salía un momento de los entrenamientos y la iba a ver, pero había veces que no nos quedábamos todo el festival. Recuerdo que una vez de ahí me tenía que ir a un pesaje y mi hija me decía: ‘ Mami todavía falta una canción’, y yo le decía: ‘Vámonos, me la cantas en el carro’”.
La deportista recuerda que el gimnasio le sirvió por mucho tiempo de guardería.
“Cuando era bebé, la tenía ahí conmigo, en los entrenamientos, pero luego fue creciendo y ya me daba miedo de que le pudiera pasar algo, porque era un gimnasio donde la mayoría eran hombres y tuve que buscar una guardería”.
El mejor recuerdo, luego de ganar un cinturón de campeonato, fue poder cargar y besar a su hija, todavía con el sudor de la batalla.
Ahora justo por los entrenamientos de su hija, La Barby Juárez no podrá celebrar con ella este 10 de mayo.
“Son los sacrificios de este deporte, pero nos hablamos a diario y pronto la voy a ver”.
Mariana La Barby Juárez se despide con un mensaje para este día tan especial.
Las mamás son luz en la vida de todos sus hijos, yo les diría que se cuiden que siempre las vamos a necesitar. Que se cuiden y piensan en ellas, porque siempre piensan primero en todos los demás” señala. “Si tienen a su mamá, yo les diría que la abracen y que la besen, que le digan cuánto la quieren”.
Mariana La Barby Juárez está cerca de ponerle fin a su carrera deportiva, pero sus combates seguirán en la vida diaria en la que buscará más triunfos.
*mcam