Jonathan Aranda iguala a su mejor amigo en la Serie Mundial
Jonathan Aranda conectó tres hits y se embasó cuatro veces en el Juego 1, igualando lo conseguido por Alejandro Kirk 364 días antes.

Jonathan Aranda y Alejandro Kirk compartieron sus primeros pasos en el beisbol en una liga infantil de Tijuana. Ahora, los mejores amigos también comparten una actuación que los une en el escenario más importante de las Grandes Ligas: tres hits en un partido de Serie Mundial.
El bateador de los Rays de Tampa Bay conectó tres sencillos en la derrota de 3-2 ante los Cerveceros de Milwaukee, en el primer encuentro del Clásico de Otoño de 2026. Su actuación llegó 364 días después de que Kirk se convirtiera en el primer pelotero nacido en México en conseguir tres imparables en un juego de la Serie Mundial.
La coincidencia fue más allá del número de hits. Ambos tijuanenses lo hicieron en un Juego 1 y se embasaron en cuatro ocasiones, gracias a sus tres batazos y una base por bolas.
Aranda abrió su participación con un sencillo al jardín derecho en la primera entrada. En el cuarto episodio recibió una transferencia y después anotó la primera carrera de Tampa Bay, al aprovechar un rodado de Liam Hicks para acercar a su equipo en el marcador.
El mexicano agregó otro sencillo en la sexta y completó su jornada de tres imparables en la novena, cuando los Rays intentaron rescatar el encuentro. Tras avanzar a segunda con un hit de Chandler Simpson, dejó su lugar al corredor emergente Jorge Mateo.
Una amistad que llegó al Clásico de Otoño
Los dos peloteros llevaron hasta la Serie Mundial una relación que comenzó mucho antes de sus carreras profesionales, cuando jugaban juntos en el beisbol infantil tijuanense.
Kirk alcanzó primero la marca en 2025; casi un año después, Aranda encontró la manera de acompañarlo en ese registro, aunque con diferencias en el desarrollo y el resultado de sus actuaciones.
El receptor incluyó un jonrón entre sus tres imparables y celebró una victoria en aquel primer encuentro. Aranda, en cambio, consiguió únicamente sencillos y terminó del lado derrotado, pese a contribuir con una carrera y mantenerse como una amenaza para el pitcheo de Milwaukee.
El bateador de Tampa Bay quiere que la diferencia más importante aparezca al final de la serie: levantar el trofeo de campeón que su amigo no pudo conquistar en 2025.
Los Rays deberán recuperarse de la desventaja inicial para mantener vivo ese objetivo. Aranda ya igualó a Kirk con el bate; ahora busca que su historia tenga otro desenlace.