Aficionados del Bayern Múnich 'encienden' el estadio con impresionante show de bengalas
Una parcialidad que viajó al estadio del Hamburgo provocaron un incendio rojo con bengalas y no pudieron ver el gol de Luis Díaz.

El Bayern Múnich, líder en absoluto de la Bundesliga, la cual domina con mano de hierro, va por los campos de Alemania dejando su sello.
En su última visita al Volksparstadion, del Hamburgo, dejaron una clara señal de su estela como afición al iluminar la noche de rojo.
El Bayern Múnich y su afición abren puertas con su hegemonía a la par de que dejan un claro mensaje de su dominio.
En Hamburgo, empataron a dos, sin embargo pusieron un tremendo ambiente en la reducida esquina que les dejaron.
Para el último partido, les permitieron el acceso solamente a siete mil aficionados que nunca se amedrentaron ni se echaron para atrás, al contrario, le pusieron el color al partido con entusiasmo y efusividad.
En el segundo tiempo, cuando el partido estaba empatado a un gol, comenzaron a iluminar la noche con bengalas. Evidentemente es un acto prohibido, no obstante se las arreglaron para pasar el material y prenderlas en ese momento.
El espectáculo fue abrumador. Un infierno rojo se instaló en las frías gradas azules del estadio del Hamburgo y comenzó un pandemomium.
Incluso, el sonido local les pide que moderen los festejos y por precaución apagaran las bengalas, pero los del Bayern, ensordecidos y enceguecidos por su pasión, siguieron cantando entre la humareda.

Justo en ese momento, cayó el segundo gol de Luis Díaz y aunque no lo vieron del todo, el grito es penetrante entre los huecos del estadio.
NI SIQUIERA VIERON EL GOL
Muchos aficionados en redes criticaron el show de los aficionados del Bayern Múnich argumentando que es un acto de irresponsabilidad tantas bengalas encendidas y que por las mismas, ni siquiera pudieron ver el gol de Díaz.
También criticaron que esto suceda en uno de los campos de Europa y en una de las ligas más avanzadas, responsables y organizadas y que en caso de que fuera en Sudamérica, ya el mundo entero habría criticado la escena.
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