Incendios en Canadá amenazan la calidad del aire en la final del Mundial entre Argentina y España
Las autoridades recomendaron reducir las actividades al aire libre y usar mascarillas N95 o KN95 ante los niveles insalubres de partículas PM2.5. Las selecciones de España y Argentina arriban este viernes a la sede de New Jersey

La final del Mundial entre Argentina y España podría disputarse bajo un cielo gris, distinto al esperado. El humo de más de un centenar de incendios forestales activos en Canadá continúa desplazándose hacia el noreste de Estados Unidos y ha deteriorado la calidad del aire en Nueva York y Nueva Jersey, donde este domingo se jugará el partido por el título.
Las autoridades han emitido alertas ante la presencia de partículas finas PM2.5, consideradas insalubres para la salud. La Oficina de Gestión de Emergencias de Nueva York advirtió que el humo puede afectar las actividades cotidianas y representar un riesgo mayor para niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios.
La recomendación oficial es reducir las actividades al aire libre y, en caso de ser necesario salir, utilizar mascarillas N95 o KN95 para disminuir la exposición a las partículas contaminantes.
El escenario llega justo cuando las dos selecciones se preparan para instalarse en la zona de Nueva York. Argentina y España tienen previsto arribar este viernes, aunque sus planes de preparación son distintos: el conjunto español contempla realizar un entrenamiento en la ciudad, mientras que la Albiceleste optó por trabajar en Atlanta antes de trasladarse a la sede de la final.
La presencia del humo añade un elemento inesperado a la organización del partido más importante del torneo. La calidad del aire podría influir en las actividades de ambas delegaciones, en los entrenamientos previos y, eventualmente, en la experiencia de los miles de aficionados que se reunirán alrededor del estadio.
Por ahora, las autoridades mantienen las recomendaciones sanitarias ante unas condiciones que podrían prolongarse en los próximos días. La FIFA, responsable de la organización del torneo, todavía no se ha pronunciado sobre el impacto que la contaminación del aire podría tener en la logística de la final entre Argentina y España.