IMPACTANTE: Las heridas que dieron el boleto a octavos de final en la Champions League
El delantero de la Atalanta, Nikola Krstović, mostró en redes sociales cómo terminó su rostro tras la patada de Ramy Bensebaini, acción que fue revisada por el VAR y terminó en el penal que definió la serie en la UEFA Champions League.

La Atalanta avanzó a los octavos de final de la UEFA Champions League, pero más allá del resultado, la imagen que terminó marcando la noche fue el rostro lastimado de Nikola Krstović. El delantero no necesitó palabras para explicar lo que había pasado: bastó una selfie en redes sociales para mostrar las huellas del impacto.ca.
La jugada ocurrió en el minuto 93. Tras un error de Gregor Kobel, Krstović atacó un balón largo dentro del área e intentó definir de cabeza ante la portería abierta. En la desesperación por evitar el gol, Ramy Bensebaini lanzó el botín a la altura del rostro del atacante. El contacto fue directo, con los tachones por delante, en una acción que en tiempo real pareció confusa y que inicialmente fue señalada como tiro de esquina.
El partido estaba en su punto más tenso y la decisión no pasó inadvertida. Desde la cabina, el VAR llamó al árbitro español José María Sánchez Martínez para revisar la jugada. Las repeticiones ofrecieron un ángulo claro: el defensor del Borussia Dortmund impactó primero la cara de Krstović y después el balón. La determinación cambió por completo el cierre del encuentro. Roja para Bensebaini y penal a favor de la Atalanta.
Sin embargo, lo que terminó inclinando la conversación pública no fue únicamente la revisión arbitral, sino la evidencia posterior. Minutos después del silbatazo final, Krstović publicó en Instagram una fotografía donde se observan rasguños en la frente y marcas visibles de los tachones. Las líneas rojizas y la inflamación reforzaron la percepción de que el contacto había sido tan imprudente como peligroso.
En Alemania se discutió si la tarjeta roja fue excesiva. En Italia, la imagen del delantero con el rostro marcado se convirtió en argumento contundente. No hubo dramatismo en el mensaje del futbolista, pero sí un gesto claro: mostrar cómo terminó tras la acción que definió la eliminatoria.
Desde los once pasos, Lazar Samardžić ejecutó con serenidad y selló la clasificación. Pero el recuerdo inmediato del partido no es el cobro perfecto, sino la fotografía que dejó testimonio físico de una jugada que cruzó la línea del riesgo. La sanción definitiva para Bensebaini se dará a conocer en los próximos días, mientras la Atalanta ya piensa en su próximo rival con el boleto asegurado y una cicatriz reciente que forma parte de su camino europeo.
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