Con razón tenemos esta (¿artificialmente inflada?) incertidumbre.
Este año casi dan —o daban— por hecho que el beisbol de las Grandes Ligas tendrá una especie de “parón” por motivo de la negociación sindical para finales de la temporada por comenzar.
En una negociación presumiblemente a realizarse en el mes de noviembre, está en juego, literal, una industria donde Grandes Ligas es un tremendo generador de contenidos digitales (lo estamos viendo en forma desde el primer día de juegos primaverales), justamente cuando nos damos cuenta de dos, tres cifras a revisar a detalle.
Y no es para menos pensar en el salario mínimo —reportado por diversas bases de información— para un pelotero quien se mantenga en el roster durante toda la temporada de este 2026: estamos hablando de 780,000 dólares, algo así como 13.4 millones de pesos mexicanos con el tipo de cambio registrado en fechas recientes. Muchos de ustedes pensarán que con eso se resuelve una vida para casi cualquier persona, aunque debemos considerar esas cantidades antes de impuestos, representante(s), asesor(es) y distintos especialistas, por ejemplo, si tienen un médico específicamente en el tema de fisioterapia. Como sea, es un PLATAL si multiplicamos esas cantidades considerando los rosters y su variación de entre los 20 hasta los 40 peloteros “protegidos”, para subrayar, entonces: es una gran cantidad de dinero en dólares.
Por eso la negociación no es cualquier cosa: es un equilibrio para mantener un negocio con tanta afición, tantas ventas y la evidente máxima generación de capital, la cual hemos observado crecer casi sostenidamente, con el otro número prometido y es el del salario PROMEDIO para un pelotero del año anterior, el cual se fue a un aproximado de 4.7 mdd, para darnos idea, esos son unos brillositos 81 millones de pesos mexicanos.
Así las cosas, con la carga de pagar esos supersalarios, seguir negociándolos incluso con el tema de: A) los agentes libres y su alto costo, y B) los ligaminoristas, quienes siguen viviendo una durísima vida con cantidades las cuales apenas pasan los 5,000 dólares MENSUALES en la máxima antesala de Las Mayores, es decir, en la Triple A.
Vaya chamba viene con toda la negociación y, por supuesto, nadie quiere quedarse un solo día sin… PELOTA.
Hablando de actividad, ahora con el megacombo entre el oro olímpico de los “USA” en el hockey y el trabuco armado por los mismos para el Clásico Mundial, les ha entrado una especie de “supernacionalismo” a los vecinos del norte y ya se andan preguntando si van a ir CON TODO por el oro del olimpismo veraniego en el diamante de Los Ángeles 2028… ahí dejamos esa rola perrona, porque ahí sí, parece, tendrán una misión como la de ir a la Luna: de NO FALLAR; a ver qué dicen los dueños.
