Gracias a Memo Ochoa y Rafa Márquez, la Selección se cuadró: Javier Aguirre
El exentrenador de la Selección Mexicana reiteró el merecimiento de Memo Ochoa por sumar un sexto Mundial y ser parte del récord que también ostentan las leyendas vivientes Lionel Messi y CR7.

Javier Aguirre logró el entendimiento de la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026 gracias a dos leyendas: Guillermo Ochoa como portero en su última justa mundialista y Rafael Márquez en el papel de auxiliar técnico.
Gracias a Rafa y Memo se dio una buena dinámica. Definitivamente por cuestión generacional yo no llegaba al léxico de muchachos como Gilberto Mora”, atizó bromista el extécnico de la Selección.

Cabe recordar que la convocatoria del verano tuvo un promedio de edad de 27.5 años y era el tercer Mundial que dirigía el Vasco tras las ediciones de Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010.
Con estos dos (Márquez y Ochoa), por el respeto que le tenían el resto de los jugadores, por su legado entre sus mundiales, el vestidor se cuadraba con ellos dos”, recalcó Aguirre en el foro México Siglo XXI, en el Auditorio Nacional.
Dichas palabras generaron una ola de ovaciones del copado recinto. Los sentidos de Javier Aguirre volvieron a sacudirse como en los últimos juegos de la Selección Mexicana en el Estadio Banorte.

El último mundial de Ochoa desde la perspectiva de Aguirre
También el extécnico nacional reiteró su apuesta por Memo Ochoa como segundo portero y la despedida del marco Tricolor tras seis convocatorias en Copas Mundiales, un récord que ostentan leyendas vivientes como Lionel Messi (Argentina) y Cristiano Ronaldo (Portugal).
Él merecía jugar. No soy de regalar nada, fui frontal y a veces me pasó, con Memo platicamos bien, no le regalé nada, si no estuviera bien no lo metía aunque yo fuera el malo de la película. Memo merecía, porque entrenaba como nunca, estaba fuerte, delgado en el gimnasio, parecía su primer mundial y no lo podía pasar por alto su orgullo y talento”
Memo Ochoa dio cerrojo a su trayectoria con la Selección (12 partidos oficiales en seis mundiales), al entrar de cambio en el juego contra Chequia, último de la fase de grupos y que México terminó por ganar 3-0.

Se cerraron las heridas de los Mundiales pasados
Por otro lado, Javier Aguirre admitió que las heridas de Mundiales pasados lograron cerrar con el de este año como anfitrión.
Platicando con Silvia (su esposa), sentíamos que le debíamos algo a la afición, mi carrera había tenido altibajos, nunca imagine este cierre. 22 meses inolvidables, era la cereza del pastel estoy en paz. Después de Japón me fui a España me autoexilié. No me fui contento con esa derrota con Argentina, estuve dando vuelta, estuve en Egipto, pero siempre estuve en deuda con el país, se presentó la oportunidad y no la dejamos

En un ejercicio de autocrítica, el Vasco fue duro con los errores de su carrera como entrenador.
“Es reconocer tus limitaciones, uno hace lo mejor que puede, es lo que he hecho por mi país en estos mundiales, no dejé escapar este Mundial ni como jugador en México. Le diría a mi yo del pasado que se prepare más, que no se deje llevar, ni ser tan visceral, ya no le digo mucho a los árbitros, no me meto con los rivales”.
Sobre lo que dejó el Mundial 2026, Aguirre concluyó que “logramos que todos quedaran orgullosos de ser mexicanos, lloramos con el himno, se llama legado y una manera de devolver a la gente su cariño. En ese sentido lo dimensionas y la palabra común es ‘gracias’”.