Cruz Azul vence 4-3 al América en un Clásico Joven de locura

La Máquina llegó a tener ventaja de 4-1, pero América reaccionó en la recta final y convirtió el Clásico Joven en un duelo de infarto

Un Clásico Joven que fue de locura, donde La Máquina se impuso 4-3 al América en el Estadio Banorte
Un Clásico Joven que fue de locura, donde La Máquina se impuso 4-3 al América en el Estadio BanorteMexsport

Por noches como ésta, el Clásico Joven tiene algo que ningún otro partido puede igualar. Cruz Azul pasó de la fiesta absoluta, con un 4-1 a terminar pidiendo la hora ante un América que se negó a rendirse. Las Águilas encontraron dos goles y llevaron el partido al límite. El 4-3 terminó por retratar la esencia de un clásico: golpes, reacción, tensión y un final para cualquiera.

Hay estadios que guardan capítulos enteros de los grandes partidos y el Banorte volvió a escribir uno. Cruz Azul salió decidido a imponer condiciones y encontró muy pronto el camino para hacerle daño a un América que durante buena parte de la noche no encontró respuestas.

Un gol que Erik Lira festejó de manera eufórica ante América en la Liga MX
Un gol que Erik Lira festejó de manera eufórica ante América en la Liga MXMexsport

Habían transcurrido 20 minutos cuando Erik Lira puso el primero. El mediocampista desató la celebración celeste. La Máquina había dado el primer golpe y comenzaba a construir una noche que parecía destinada a terminar en goleada.

La fiesta no tardó en crecer. José Paradela y Jesús Chiquete Orozco se sumaron al carnaval para poner el 3-0 antes del descanso, mientras América terminaba de perder el control del partido.

Para las Águilas pudo ser peor. Ramón Juárez pisó por detrás a Paradela cuando el argentino se internaba al área, el VAR llamó a Enrique Santander y se decretó penalti. Ibáñez tomó el balón, pero falló la pena máxima que habría significado el cuarto antes del descanso.

En el vestidor todo cambió. El chip igual. En la segunda mitad, Brian Rodríguez anotó un golazo de tiro libre que acercó al América, aunque Cruz Azul parecía tener respuesta para todo. En la recta final, el Toro Fernández aprovechó una descolgada para poner el 4-1 y darle a La Máquina la sensación de que el clásico estaba sentenciado.

Fue que el América recordó que es el América. Perea y Borja aparecieron para recortar distancias y lo que parecía una goleada terminó convertido en un partido de infarto. Del 4-1 se pasó al 4-3, las Águilas se fueron encima y Cruz Azul comenzó a defender con el corazón en la mano.

Los últimos minutos fueron un ejercicio de resistencia. América empujó, Cruz Azul retrocedió y cada balón al área parecía tener el peso de un posible empate. La Máquina aguantó hasta el final y se quedó con un triunfo que, por cómo terminó el partido, no sabrá del todo dulce.

Estos son los clásicos que pueden cambiar el rumbo de un torneo. Para Guillermo Almada, el golpe llega después de quedar fuera de la Leagues Cup y ahora sufrir una derrota que exhibió las dudas de su equipo, aunque la reacción final evitó una goleada todavía más dolorosa.

El América tendrá poco tiempo para lamentarse: el próximo partido será otro clásico, esta vez frente a las Chivas, con la obligación de levantarse antes de que el proyecto de Almada tome un rumbo distinto.