El factor Lenia y el miedo a Colosio

Falta poco menos de un año para el relevo del presidente de la SCJN, Hugo Aguilar, y ya la anunciada sucesión de Lenia Batres provoca escozor.

Es de dominio público que un grupo de empresarios, los más poderosos, han expresado su rechazo a que la autollamada “ministra del pueblo” presida el máximo tribunal.

Temen a su perfil procomunista; que la Suprema Corte se politice, que se reabran casos fiscales ya cerrados —“cosa juzgada”— o que se use al máximo tribunal para “reequilibrar” el poder económico.

El caso Samsung, en octubre 2025, los alertó.  La ministra impulsó atraer un litigio fiscal de nueve mil 500 millones de pesos y acusó a la empresa de evasión. La compañía llegó a amenazar con irse de México. 

La ministra llegó al máximo tribunal por dedazo de AMLO. Culpa de la oposición. Sus legisladores se negaron a votar a favor de la ahora fiscal de la CDMX, Bertha María Alcalde.

Eso impidió que alcanzara la mayoría calificada (dos tercios de los legisladores presentes) requerida para su elección y, de acuerdo con la ley, puso la decisión en manos del entonces Presidente. Tampoco tiene las simpatías de sus pares en la Sala Superior. Ella misma ha admitido, en plena sesión, que hay un clima de “animadversión” en su contra.

Nunca construyó consensos internos. No tiene un buen ambiente entre sus compañeros. Existe resistencia a que llegue a la presidencia por rotación automática. La elección judicial ofreció la oportunidad a los Batres de acarrearle votos en las urnas, según analistas del Poder Judicial. Quedó en segundo lugar y eso la perfila como la próxima presidenta de la Corte.      

El artículo 94 de la Constitución dice que la presidencia de la Corte se renovará cada dos años de manera rotatoria “en función del número de votos que obtenga cada candidatura en la elección”. Aunque hay una salida para los detractores de Batres. La antinomia (contradicción) que existe en la Constitución. El artículo 97 dice: “Cada cuatro años, el Pleno elegirá de entre sus miembros al presidente… el cual no podrá ser reelecto para el periodo inmediato posterior”.

Es decir, los ministros votarían internamente y el periodo sería de cuatro años.

La presidenta Sheinbaum ha dicho que le toca a la propia Corte resolver esa contradicción. En los corrillos de San Lázaro, sin embargo, dicen que por ser la norma posterior que regula el nuevo modelo de elección popular, debería prevalecer el 94.

Pero si se aplica el 97, el Pleno podría elegir a otra persona (se menciona a Yasmín Esquivel como opción) o incluso extender dos años  a Aguilar.

*La polémica sobre si Luis Donaldo Colosio Riojas nació o no en Magdalena de Kino, Sonora, es reflejo del miedo que tienen de que se convierta en el sucesor de Alfonso Durazo en el Palacio de Gobierno del estado. No encuentro otra razón para tanto golpeteo desde Morena.

El mismísimo Durazo, quien fuera secretario particular del asesinado Colosio padre, se vio obligado a descalificar al hijo. Lo trató de “principiante” y dijo que el apellido no le alcanza para ganar. Lo hizo al día siguiente de las durísimas críticas que el legislador de MC hizo en la tribuna del Senado.

Noroña lo llamó “mentiroso”, “desastre como alcalde de Monterrey”, “joven viejo” e inconsistente.

Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, lo acusó de querer “dejar botado” Nuevo León para irse a Sonora en 2027, y también cuestionó su origen.

Este  tipo de respuestas  confirma que lo ven como un riesgo electoral real rumbo a 2027, no como un senador más. Si se postula y gana la gubernatura de Sonora, la oposición tiene allí un magnífico prospecto para 2030.  

*Arrancó bien el nuevo presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños Cué. Aunque pertenece al bloque oficialista, su militancia en el Partido Verde le permite ser conciliador. Trae la escuela de Ricardo Monreal.

No ignora que el periodo legislativo que le toca presidir se perfila difícil. Es año electoral, las ambiciones se desatan, las diferencias se agudizan y el fuego amigo se multiplica. Tiene claro, y así lo expresa, que su papel no es el de defender su ideología partidista, sino representar la unidad de la Cámara baja.

Bolaños es la antítesis de Noroña, expresidente del Senado, quien se caracterizó por descalificar a priistas y panistas, cerrarles el micrófono, llamarlos  paniaguados o prianistas.

“Yo no voy a aplastar a la oposición”, nos dice el diputado del Verde, en breve charla en sus oficinas del Palacio Legislativo. Su propósito, asegura, es impulsar el diálogo entre diferentes.

“La figura de Monreal ayuda”, reconoce.

*Pensionados y jubilados de BBVA nos hicieron llegar una queja en la que dicen que ese banco estableció limitaciones a los medicamentos y tratamientos médicos esenciales a los que tienen derecho. La queja agrega que, sin previo aviso y violando el contrato laboral, BBVA estableció limitaciones a los medicamentos, a pesar de que, en México, sus ganancias crecieron en 0.7 por ciento. “Algunos medicamentos para enfermedades crónicas se dejaron de recetar desde hace tres meses, lo cual pone en riesgo la salud de los afectados”.