Messi lidera otro ranking: su camiseta fue la más falsificada durante el Mundial 2026
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos decomisó más de 445 mil productos falsificados durante el Mundial 2026

Mientras Lionel Messi seguía siendo el futbolista más buscado por los aficionados durante la Copa del Mundo 2026, también se convirtió en el jugador más copiado por las redes de falsificación.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) informó que decomisó más de 445 mil artículos falsificados relacionados con el Mundial, entre ellos miles de camisetas apócrifas de selecciones nacionales y productos con licencia que nunca pasaron por los fabricantes oficiales.
El golpe al mercado ilegal dejó mercancía valuada en aproximadamente 32 millones de dólares, una cifra que refleja la dimensión del negocio clandestino que acompaña a los grandes eventos deportivos. Y había un protagonista absoluto.
Es Messi", respondió Frank Russo, director de Operaciones de Campo de la CBP en Nueva York, al explicar cuál era la camiseta que aparecía con mayor frecuencia en los decomisos. "Hemos visto muchísimas camisetas de Messi. Siempre ocurre con los jugadores más populares", explicó al diario The Athletic.
El Mundial disparó el mercado negro
Semanas antes de la final disputada en el MetLife Stadium, las autoridades estado
unidenses pusieron en marcha la Operación Silbato Final, un operativo nacional diseñado para atacar la venta de mercancía falsa en calles, aeropuertos, centros de distribución y puntos turísticos.
Sólo en el área de Nueva York se realizaron 2,000 inspecciones de paquetes, además de revisiones en 1,400 vuelos y cargamentos, lo que permitió asegurar 65 mil artículos falsificados.
En las otras sedes del Mundial dentro de Estados Unidos se desarrolló la llamada Operación Team Player, coordinada junto con el Centro Nacional de Coordinación de Derechos de Propiedad Intelectual.
Las redadas dejaron importantes decomisos en Miami (16 mil artículos), Houston (12 mil) y Toronto (16 mil), ciudad canadiense que también fue sede del torneo. El negocio detrás de una camiseta
En los alrededores de Times Square, uno de los principales puntos de reunión de los aficionados argentinos antes de la final, las camisetas de la Albiceleste se ofrecían entre 30 y 40 dólares.
La versión oficial fabricada por Adidas tenía un precio cercano a 110 dólares.
Muchos aficionados reconocieron abiertamente haber adquirido versiones económicas en puestos callejeros o mediante plataformas de internet.
Para las autoridades, sin embargo, el problema va mucho más allá de los derechos de autor.
La CBP sostiene que la venta de productos falsificados alimenta redes de delincuencia organizada dedicadas al lavado de dinero, el trabajo forzoso y otras actividades ilícitas.
Tenemos que informar mejor al público sobre esos riesgos", señaló Russo, quien advirtió que las ganancias obtenidas con estos productos pueden terminar financiando organizaciones criminales internacionales.
China domina el mercado
De acuerdo con la CBP, entre 60 y 70 por ciento de los productos falsificados que ingresan a Estados Unidos proceden de China y Hong Kong, considerados los principales centros mundiales de fabricación de mercancía deportiva apócrifa.
En uno de los aseguramientos, un cargamento declarado como "toallas" ocultaba más de 2,000 camisetas falsificadas listas para distribuirse durante el torneo. Un negocio global
El fenómeno no fue exclusivo de Norteamérica.
En Escocia, las autoridades británicas decomisaron 58 mil camisetas falsas del Mundial con un valor estimado de 7.3 millones de dólares, una de las mayores incautaciones de este tipo registradas en el Reino Unido.
Las investigaciones descubrieron un centro de distribución dedicado exclusivamente a vender camisetas falsas de Inglaterra, Escocia, Francia, España y Portugal durante la Copa del Mundo. Un mercado de casi medio billón de dólares
De acuerdo con estimaciones internacionales, el comercio mundial de productos falsificados mueve alrededor de 467 mil millones de dólares al año, equivalente al 2.3 por ciento del comercio global.
La Copa del Mundo 2026 volvió a demostrar que, mientras las estrellas disputan el trofeo sobre la cancha, otra industria multimillonaria juega un partido paralelo en las calles, los puertos y las aduanas, donde la camiseta de Messi volvió a ser el trofeo más codiciado del mercado pirata.