¡Bendición papal! White Sox y Cachorros van juntos a playoffs
En la primera temporada completa de Grandes Ligas con León XIV, nativo de Chicago y aficionado de los White Sox, como Papa, los dos equipos de la ciudad aseguraron su boleto a la postemporada con apenas unos minutos de diferencia

La bendición alcanzó para los dos lados de Chicago.
En la primera temporada completa de Grandes Ligas desde que León XIV, nacido en la zona de Chicago, se convirtió en Papa, los White Sox y los Cachorros aseguraron su clasificación a los playoffs con apenas unos minutos de diferencia y transformaron la jornada en una fiesta para toda la ciudad.
La coincidencia tuvo un ingrediente especial porque Robert Prevost, nombre secular de León XIV, es un reconocido aficionado de los White Sox y ha mantenido durante años su vínculo con el equipo del South Side.
Pero esta vez la supuesta “bendición” no distinguió rivalidades.
Mientras los White Sox completaron una de las transformaciones más llamativas de las últimas temporadas, los Cachorros hicieron lo propio del otro lado de la ciudad y también garantizaron su presencia en octubre.
Es apenas la cuarta ocasión en que las dos franquicias de Chicago avanzan a la postemporada durante una misma campaña y la primera en que ambas aseguran matemáticamente su clasificación el mismo día.
White Sox completan una resurrección increíble
Los White Sox fueron los primeros en descorchar la champaña tras aplastar 9-1 a los Kansas City Royals y garantizar, como mínimo, uno de los boletos de comodín de la Liga Americana.
Kyle Teel conectó cuadrangular y se embasó cinco veces, mientras cinco jugadores distintos produjeron carrera para unos White Sox que prácticamente liquidaron el encuentro desde las primeras entradas.
Miguel Vargas impulsó la primera carrera con sencillo, Andrew Benintendi agregó elevado de sacrificio y Tristan Peters completó un ataque de tres anotaciones en el primer episodio.
Desde la lomita, David Sandlin permitió solamente una carrera y cinco imparables durante seis entradas para mantener bajo control a Kansas City.
La clasificación adquiere todavía mayor relevancia por el punto del que venía la organización: los White Sox se convirtieron en el primer equipo que alcanza los playoffs después de sufrir temporadas consecutivas con al menos 100 derrotas y regresaron a octubre por primera vez desde 2021.
Los Cachorros también reciben la bendición
Prácticamente mientras comenzaban los festejos de los White Sox, el otro lado de Chicago tuvo su propia celebración.
Los Cachorros derrotaron 2-1 a los Miami Marlins en Wrigley Field y aseguraron uno de los comodines de la Liga Nacional, además de conseguir clasificaciones consecutivas por primera vez desde la racha de cuatro temporadas entre 2015 y 2018.
Miami tomó ventaja en la tercera entrada, pero Seiya Suzuki empató el encuentro con su cuadrangular 26 de la campaña en el quinto episodio.
Un capítulo después, Ian Happ llegó al plato gracias a un sencillo productor de Nico Hoerner, carrera que terminó convirtiéndose en la diferencia definitiva.
Los Cachorros consiguieron así otra oportunidad de perseguir el campeonato que conquistaron por última vez en 2016 y redondearon una jornada en la que toda la ciudad terminó celebrando.
PCA entra al exclusivo club del 40-40
Y como si la jornada necesitara otra razón para quedar marcada en Chicago, Pete Crow-Armstrong escribió su propio capítulo antes de que los Cachorros consiguieran el boleto.
PCA recibió base por bolas para abrir la primera entrada y después se robó la segunda almohadilla para alcanzar 40 bases robadas en la campaña.
Con sus 45 cuadrangulares, Crow-Armstrong se convirtió en apenas el séptimo pelotero en la historia de Grandes Ligas capaz de sumar al menos 40 jonrones y 40 robos durante una misma temporada.
El jardinero se unió a un grupo en el que aparecen José Canseco, Barry Bonds, Alex Rodríguez, Alfonso Soriano, Ronald Acuña y Shohei Ohtani.
Así, en cuestión de minutos, Chicago pasó de esperar dos boletos a celebrar dos clasificaciones y una hazaña individual.
León XIV podrá mantener intacta su lealtad a los White Sox, pero al menos por un día la “bendición” también alcanzó al otro lado de la ciudad.