El Santo y la mirada de Monsiváis inspiran a Betsabeé Romero

La exposición "Porque ahora pienso en ti, más que ayer, mucho más" reúne cinco instalaciones con las que la artista evoca la mirada crítica, el humor y la fascinación del cronista por la cultura popular mexicana.

La artista visual Betsabeé Romero expone por primera vez en el Museo del Estanquillo.
La artista visual Betsabeé Romero expone por primera vez en el Museo del Estanquillo.Foto: Virginia Bautista.

Unas 13 recreaciones de la máscara plateada de El Santo, el actor de lucha libre que más le gustaba al escritor Carlos Monsiváis (1938-2010): un rostro cubista, otro que evoca El grito de Edvard Munch y uno más al Xipe Tótec o Nuestro Señor el Desollado.

Ésta es la instalación que abre la muestra Porque ahora pienso en ti, más que ayer, mucho más, con la que la artista visual Betsabeé Romero rinde tributo al cronista en el Museo del Estanquillo.

La individual, que se inaugura mañana a mediodía, reúne cinco instalaciones de Romero distribuidas en igual número de pequeñas salas, en el cuarto piso del recinto que el autor de Amor perdido fundó hace 20 años y que resguarda las más de 20 mil piezas de su colección.

Esta es la primera ocasión en que el Museo del Estanquillo presenta una exposición de instalaciones.
Esta es la primera ocasión en que el Museo del Estanquillo presenta una exposición de instalaciones.Foto: Virginia Bautista.

A la instalación de las máscaras, le siguen una mesa con los libros del ensayista, donde una lupa refleja paisajes citadinos y movimientos sociales, con frases resaltadas; un escritorio con decenas de manos, con la letra del narrador, y diversos lentes similares a los que utilizaba; una serie de espejos cóncavos que reflejan sus películas favoritas y cinco televisiones de bulbos que muestran a sus actores favoritos.

Por primera vez se hace una instalación en El Estanquillo. En la colección está materializada lo que la cultura era para Carlos; esa visión heterogénea, ecléctica, multivalente. Cuestionó la jerarquía entre la alta cultura y la popular”, comentó ayer Alejandro Brito, el director del museo.

Romero explicó, antes de ofrecer un recorrido por las salas, que buscó que el título de la muestra reflejara lo mucho que se extraña la visión crítica e irónica, el sentido del humor, con que Monsiváis analizaba la realidad mexicana.

Una de las instalaciones de Betsabeé Romeropresenta tres televisores antiguos.
Una de las instalaciones de Betsabeé Romeropresenta tres televisores antiguos.Foto: Virginia Bautista.

En estos momentos políticos, históricos, tan terribles; y en contraste con lo que pasó en la calle en el Mundial de Futbol, con lo que se está cuestionando de la inteligencia artificial, creo que su pensamiento nos hace falta cada vez más”, dijo la creadora.

Hay conceptos fundamentales que leí desde que era estudiante de Comunicación. Desde el primer año empecé a leerlo. Desde ahí fue una piedra modular, un hilo conductor en mi trabajo”, confesó.

Y detalló que en sus obras aludió de manera lúdica a temas como la identidad del mexicano, las fronteras, la migración, la religiosidad, los rituales urbanos, que el autor de Escenas de pudor y liviandad abordó en sus libros. 

Traté de seguir los caminos que él recorrió de alguna manera”.

La también pintora y grabadora detalló que puso atención especial en que “la gente pudiera entender lo que significaba ese gran trabajo que hizo de la lectura de la lucha libre y, en específico, de El Santo, el Enmascarado de Plata”. Destaca que

El Museo del Estanquillo celebra sus primeros 20 años de vida con esta exposición.
El Museo del Estanquillo celebra sus primeros 20 años de vida con esta exposición.Foto: Virginia Bautista.

la máscara es muy minimalista, porque no tiene ningún diseño ni atributo. No da fe de género, de edad ni de nivel socioeconómico; sólo muestra a un guerrero de plata.

Ese guerrero fue desde el cuadrilátero hasta el cine y luchó hasta con monstruos invencibles que atacaban nuestro planeta. Realmente nos defendió contra todo tipo de alimañas interplanetarias”, agregó.

“Carlos nos enseñó que no importa que sus trajes estén raídos, que peleen en lugares no muy renovados. Él decía que lo importante es la credibilidad del personaje. Eso nunca se demeritó en El Santo.

Y eso es lo que ahora casi no tenemos. Dura pocos minutos la credibilidad de los líderes, desde el espectáculo hasta la política. Debemos fomentar la credibilidad de nosotros mismos más allá del disfraz que tengamos puesto. Eso nos decía Carlos”.

La última sala muestra la relación de Monsiváis con artistas como Francisco Toledo, de quien se exhiben dos pinturas que recrean la lucha libre.