“No buscaba un tema, buscaba sobrevivir”: Lilith convierte sus emociones en arte
En su primera exposición individual, la artista veracruzana aborda la vulnerabilidad, los conflictos personales y las emociones difíciles de expresar, en una muestra presentada durante la jornada por la prevención del suicidio.

XALAPA, Ver.- Rosario, 26 años, artista visual formada en la Universidad Veracruzana, expone por primera vez en solitario Pensando en alto, una muestra que no nació de una idea sino de una necesidad. Su trabajo, firmado como Lilith, se mueve entre los trastornos mentales, los conflictos personales y las emociones que se vuelven pesadas para cargar en silencio.
“No buscaba un tema, buscaba sobrevivir”, explica a Excélsior, con una sonrisa triste.
Durante años dibujó aquello que la inquietaba: figuras tristes, monstruosas, terroríficas. Pero detrás de esa estética, dice, no siempre había impotencia, coraje o fragilidad. Lo que parecía terror era vulnerabilidad expuesta.
En la Galería de Arte Contemporáneo y en el marco de la jornada por el Día Internacional para la Prevención del Suicidio, Rosario fue invitada por el instituto de Salud Mental Rafael Velasco para exhibir su obra.

Su proceso creativo comenzó con dibujos inspirados en un viejo libro de leyendas de terror.
“Era de mi hermano, pero me atraía ese misterio, lo leía y lo releía. Las ilustraciones me atrajeron”, recuerda.
Más tarde, cuando hablar se volvió difícil, la escritura entró como un puente para decirle cosas a personas con las que ya no podía dialogar. No porque hubieran muerto, aclara, sino porque el vínculo se había roto. Escribir y crear se volvió una forma de liberar aquello que se acumulaba.
Rosario se asume como sobreviviente. No en el sentido dramático, sino en el cotidiano:
Todos sobrevivimos, pero no siempre nos damos cuenta”, dice. Para ella, producir arte es una forma de mantenerse a flote y acompañar a otros. No busca que la gente sepa lo que ella siente; su propósito es que la gente sepa que no está sola. Que hay alguien más en la misma habitación emocional, aunque en otra esquina."

Sobre su firma artística, Lilith, explica que nació por la reinterpretación del mito: una figura que busca algo más, que no se conforma.
Cuando se le pregunta qué le diría a alguien deprimido, Rosario responde que hay que detenerse, respirar.