María Snoussi: una escritora contemplativa
Apenas a los 13 años de edad intentó participar en un concurso de escritura sobre temas de migración. Escribió un relato y a partir de ese momento no dejó de escribir

La baraja de jóvenes escritores mexicanos se diversifica a través de publicaciones que hay que voltear a ver. Para muestra un botón: El último año de Viena, un libro que llegó a mis manos por casualidad y me sorprendió por su pluma amable y fácil lectura.
Nacida en Cuernavaca, Morelos, el 7 de julio del 2005, María Snoussi Aroca, se encuentra hoy en el florecimiento de su carrera como escritora: un camino que ha recorrido entre la lectura, sus estudios y una vida personal llena de redescrubrimiento.
Estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de madre española y padre marroquí, la joven amante de las letras platicó con Excélsior sobre sus orígenes y las motivaciones literarias que la llevaron a la publicación de su libro El último año de Viena.
Hace casi una década que adoptó la escritura como un hábito que desde entonces la ha acompañado en su sueño de convertirse en escritora. “Me gusta leer un poco de todo, no tengo en realidad un género específico que lea más. Creo que con la lectura uno puede construir mundos más allá de lo que se vive en la cotidianidad: es algo que me llena mucho. A veces soy incapaz de parar de leer.
Desde que era niña me gustaba mucho leer y eso me llevó a empezar a escribir obras de teatro con mis primos; siempre tenía un diario y me gustaba contarme historias a mí misma. Cuando me imaginaba de grande me gustaba pensar en escribir como una parte importante de mi vida”, comentó.
Apenas a los 13 años de edad intentó participar en un concurso de escritura sobre temas de migración. Escribió un relato y a partir de ese momento no dejó de escribir al comenzar a tener presencia en otras competiciones de escritura principalmente de cuento infantil y juvenil.

En febrero de 2026 con la publicación de El último año de Viena, Snoussi se dio a conocer como autora dentro del mundo de la literatura juvenil. El texto figuró como finalista del premio Jordi Sierra i Fabra, entregado en Barcelona, España. Esta vez, se publicó a principios de 2026 bajo el sello de Librojeto Editorial.
“El último año de Viena sigue a Imara, una chica que trabaja de limpieza en una casa en Viena. Narra su vida durante un año en la ciudad en la que conoce la ciudad y trata de conocerse a sí misma. Pero para mí Viena es muy importante porque es también un personaje en el libro como antigua capital del imperio austrohúngaro; una ciudad gloriosa antes de la Primera Guerra Mundial, aunque el libro no habla nunca de la guerra sino más bien de la construcción de la guerra y de una sociedad que se está cayendo pero que no quiere ser consciente de ello en un mundo profundamente incoherente, sobre todo la cotidianidad en un mundo con esas características.”
Una de sus grandes inspiraciones es haber leído años atrás La esmeralda de Kazán, de Eva Ibbotson, una historia de aventuras ambientada en Viena. Un texto que marcó la vida de Snoussi como lectora y la llevó a desarrollar su imaginación hasta la creación de uno de sus más grandes orgullos literarios hasta el momento.
“Terminar me llevó aproximadamente un año. Una novela muy pensada, creo que cada proceso es muy diferente porque cada libro es diferente. Pero en este caso fui extremadamente obsesiva. Tengo un gran cuaderno de notas que me sirvió para desarrollar cada uno de los personajes y entender cómo son realmente, cada uno tiene historias muy largas, aunque el libro muestra solo un pedacito de ellos pero creo que esas historias amplias los hace ser como son y a actuar como actúan.
Los primeros seis meses fueron esencialmente de documentación y planeación, no quería empezar a escribir sin haber documentado. Por ejemplo, el final de la historia no estaba completamente planeado pero sí sabía cómo iba a terminar y conforme fui escribiendo fue tomando forma”, enfatizó la autora.
Y continuó, acerca del proceso creativo que siguió: “Normalmente escribía en las noches que es ese momento en que el tiempo transcurre diferente y uno se puede librar un poco de las demás personas. A veces para empezar a escribir necesito cierta paz mental, despejarme, tomarme el tiempo y despejar mi cabeza porque en el proceso de entrar y salir de la historia nunca terminas por salir de ella”.
Además, Snoussi detalló los rasgos de uno de los personajes más icónicos de la novela, con hincapié en que muchos escritores plasman parte de sus vidas o personalidades en algunos de sus personajes, una práctica común que enriquece cada detalle en el desarrollo de una creación literaria.
“En particular, Imara, el personaje principal, tiene muchos detalles sobre mí; yo estaba pasando por una etapa de abrirme al mundo, entenderme, por eso ella tiene mucho de ese proceso que viví. También yo escribí esa novela cuando me estaba cambiando a la Ciudad de México, entonces ella llegando a Viena y yo llegando a Ciudad de México: eso no es una coincidencia. Hay muchas cosas de mí que sí se reflejaron en Imara, eso es inevitable y enriqueció al personaje.
Aunque también tiene aspectos de mi mejor amiga, Isabela Guadarrama; ella fue alguien fundamental tanto en apoyo emocional y en todo lo que conlleva escribir un libro porque ese acompañamiento fue muy importante para mí. Por eso Imara tiene muchos aspectos de ella”.
El último año de Viena se encuentra disponible en línea y en librerías en México y España. El libro definido por su propia autora como una novela histórica, es un interesante ejercicio de narrativa en la que la trama se define por cada suceso de la mano de la forma de pensar de cada personaje.
“Es una novela histórica pero no de la parte histórica de aprenderse fechas o nombres de lugares, sino por el lado de la ambientación. No es necesario memorizar nada ni tener un contexto previo de absolutamente nada. En un inicio pensé que iba a ser un libro más dirigido a jóvenes pero me ha sorprendido que le ha gustado a personas de todas las edades porque tiene cosas para todo tipo de público”, dijo Snoussi.
“Fue un libro en el que lo di todo, nunca había puesto tanto de mí en un libro porque usé todo mi potencial, me entregué por completo a este proyecto literario, estoy muy orgullosa por el resultado porque me hizo darme cuenta como escritora que podía llegar a ese nivel de complejidad”, ahondó la joven escritora cuernavaquense.
Pero la carrera de María Snoussi apenas comienza: compartió que tiene varios proyectos en el tintero, varios de ellos ya puestos en marcha y otros ya pactados con su editorial.
“Tengo dos libros terminados que están dando vueltas por concursos; me gusta mucho darle tiempo a los concursos. Van a salir en algún momento. Aparte estoy terminando un tercer libro que me encuentro en la última parte de escritura. Además, tengo muchos proyectos que tengo en mente, muchas cosas por escribir porque mi plan es seguir escribiendo y publicando siempre que se pueda, llegar lo más lejos posible”, concluyó.