Museo Interactivo Bimbo, una historia deliciosa

La icónica panadería mexicana festeja sus 80 años con la apertura de un recinto que revalora su historia y evolución a través de 4 mil objetos

thumb
MiBIMBO abrió ayer sus puertas al público como parte de los festejos por los 80 años del grupo.Fotos: Jesús Monje Peral.

¿Sabías que la primera ilustración del Osito Bimbo la hizo Anita Mata en 1944? En ella aparecían ya las características que conserva hasta nuestros días este entrañable personaje: una barra de pan bajo el brazo, un mandil y una cofia de panadero con una “B” enfrente.

Símbolo de la panadería mexicana nacida en 1945, que se ha convertido en la empresa más exitosa del mundo en su género, el Osito Bimbo, junto con el Gansito, y el Pingüino, son las figuras constantes en las 80 “experiencias” que ofrece el Museo Interactivo Bimbo (MiBIMBO), que ayer abrió sus puertas al público como parte de los festejos por los 80 años del grupo.

Ubicado en el Centro Histórico de la ciudad, el recinto, de mil 600 metros cuadrados de exhibición, muestra unos 4 mil objetos, seleccionados entre una colección de 15 mil piezas, que echan luz a la historia y la evolución de Bimbo.

thumb
En MiBIMBO hay talleres en los que se pueden cocinar pequeñas mantecadas.

Un viaje lúdico por la historia y tradición

El visitante entra al mundo lúdico de juegos, colores y sabores, a la par que conoce las costumbres de las familias mexicanas de las distintas décadas, maquinaria original de la empresa, el desarrollo de la publicidad de los productos y los distintos métodos de interacción con compradores: timbres, álbumes y peluches.

“Es un espacio vivo que busca inspirar, educar y conectar a las personas con una historia que se ha construido durante ocho décadas. Deseamos que el visitante descubra que la imaginación, la innovación y el trabajo en equipo pueden cambiar el mundo”, señaló la directora Karina Fogel en entrevista.

“Se trata de divertirse, aprender y convivir. Los abuelos pueden compartir con los nietos sus experiencias de infancia y, a la vez, jugar con la tecnología. Bimbo nace como un sueño de cinco jóvenes emprendedores y hoy es la panadería más grande del mundo. El mensaje es que los sueños se pueden cumplir, pero hay que trabajar en ellos”, agregó la promotora antes de cortar el listón de la inauguración oficial.

La promotora cultural detalló que la historia oral fue uno de los principales métodos para echar luz al pasado de la empresa. “Entrevistamos a colaboradores, a tenderos, a proveedores y grupos vinculados al grupo. La colección se conservaba en la planta de Azcapotzalco y se enriqueció con donaciones de familiares y amigos”.

thumb

Sietecolores, la encargada de la museografía de MiBIMBO

La museografía de MiBIMBO estuvo a cargo de la empresa Sietecolores, señaló, que, con una experiencia de más de 30 años de trabajo continuo, “han desarrollado exitosamente más de 26 proyectos a nivel nacional e internacional, entre los que destaca la operación del Papalote Museo del Niño durante 18 años”.

El diseño arquitectónico, construido en un área total de 3 mil metros cuadrados, estuvo a cargo del estudio de arquitectos Arditti + RDT Arquitectos.

“Ha logrado unir tradición, innovación y valores: desde sus orígenes como una panadería local hasta consolidarse como una empresa con impacto global, que tiene operación en 39 países, y presencia en 91”, detalló José Luis González Escárcega durante el recorrido por las salas.

El subdirector de Operación del museo mostró las diversas áreas dedicadas a la producción de las marcas de panes y pasteles que se fabrican en 249 panaderías en todo el mundo, donde actualmente laboran 153 mil colaboradores y operan 54 mil rutas.

thumb

Desde salas interactivas, pequeñas fábricas de pan en las que el espectador puede participar de manera virtual hasta talleres reales donde se pueden cocinar pequeñas mantecadas. Todo forma parte del universo Bimbo.

“Es una mantecada que se hace con una receta especial para el museo. Tiene mayor textura y menos azúcar. Que las personas sepan que cocinamos cosas deliciosas y sanas para alguien más. Una especie de imaginario de lo que implica cocinar algo especial”, indicó.

Destacó los objetos originales, como maquinaria, y el rescate de los anuncios publicitarios de cada época transmitidos por radio y televisión.

Ubicado en Isabel la Católica 51, MiBIMBO ocupa la planta baja y el mezzanine de un icónico edificio de los años 60, que fue remodelado por completo, y tiene capacidad para recibir hasta 500 personas de manera simultánea. La entrada general costará 100 pesos y habrá diversas promociones y descuentos.

*mcam