Muere Enrique Flores, gran maestro de la plástica y el grabado en Oaxaca
El reconocido pintor falleció este 2 de junio a los 62 años de edad en un hospital de Houston.

El pintor oaxaqueño Enrique Flores, originario de San Pablo Huitzo, en la región de los Valles Centrales, falleció a los 62 años de edad, tras varios años de enfrentar una complicada condición de salud.
De acuerdo con las primeras versiones, durante una escala en el aeropuerto de Houston, Estados Unidos, cuando regresaba a su entidad natal, los paramédicos lo reanimaron tras sufrir un primer paro cardiaco y fue trasladado a un hospital cercano.
Posteriormente, fue transportado vía aérea a un centro médico debido a la gravedad de su condición. Aunque recibió atención médica especializada, una falla generalizada provocó su deceso. El maestro falleció a las 6:20 horas de este martes 2 de junio, un mes antes de su cumpleaños.

Nancy Mayagoitia, curadora y fundadora de la Galería de Arte de Oaxaca, además de amiga de Flores González, confirmó la noticia y señaló que “es larga la lista de adjetivos positivos que pueden describir su vida y su obra”.
Miembro de la primera generación del Taller de Artes Plásticas Rufino Tamayo, la obra del también grabador destacó por plasmar la vida cotidiana rural, las aves, la flora y la figura femenina como símbolos culturales.
“Su integridad a toda prueba, pasión por el trabajo, devoción por su familia, intensidad en la investigación, fuerza en la expresión, sencillez personal, sinceridad en su sonrisa y amistad”, resaltó la especialista.
“Su vida nos trajo color, mucho color en su pintura, en sus grabados —inspirados en Huitzo, Oaxaca—, que lucirán por siempre en nuestra memoria”, dijo.
En breve conversación telefónica con este medio, agregó: “Escribiremos muchas páginas con los recuerdos y las enseñanzas que nos deja uno de los mejores amigos que ha tenido el arte en Oaxaca”.
Apenas en la primera quincena de abril, Mayagoitia dio a conocer a Excélsior la inclusión de la pieza Familia mexicana al conjunto de “las rebanadas” de sandía, inspiradas en la obra del artista oaxaqueño Rufino Tamayo (1899-1991), que actualmente se exhiben en el Centro Histórico de Irapuato, Guanajuato, como parte de una ruta escultórica integrada por 32 piezas intervenidas por artistas plásticos.
Se trata de un retrato de la vida cotidiana de San Pablo Huitzo, que resalta la importancia de la cosecha, la belleza de las aves, el cultivo del agave, el cielo estrellado y la figura femenina como símbolo predominante, elementos que Flores (1963) plasmó en una sandía de gran formato.