Mónica Maristain sigue hablando de futbol

Titanes del Mundial 2026, el libro póstumo que preserva la voz de una periodista irrepetible

Mónica Maristain en la presentación de su libro en la FIL Guadalajara
Mónica Maristain.Carlos Zepeda

De pronto te preguntas cómo es posible que una entrevista que comienza hablando de un libro, termine hablando de una persona. 

Esta fue una de ellas.

La conversación estaba planteada para abordar Titanes del Mundial 2026, la última obra de la periodista y escritora Mónica Maristain, publicada de manera póstuma por Editorial Trillas a unos días de que arranque la Copa del Mundo. Sin embargo, conforme avanzaban las respuestas de Edgar Krauss, editor de la casa editorial y uno de los responsables de acompañar el proyecto hasta su publicación, el libro comenzó a transformarse en algo más profundo: un retrato entrañable de la mujer que lo escribió.

Porque hablar de este volumen significa inevitablemente hablar de Mónica. De su pasión por el futbol. De su memoria extraordinaria para recordar partidos, jugadores y anécdotas. De su carácter apasionado. De esa mezcla de periodista rigurosa y conversadora incansable que podía pasar de una discusión sobre literatura latinoamericana a una explicación minuciosa sobre un gol anotado décadas atrás en cualquier estadio del mundo.

"Era una verdadera biblioteca ambulante del futbol", recuerda Krauss. "No solamente sabía de literatura, de política o de cultura. Sabía muchísimo de futbol. Los propios comentaristas deportivos la consultaban cuando necesitaban recordar alguna historia o alguna anécdota que se les escapaba. Tenía una capacidad extraordinaria para almacenar información y, sobre todo, para convertir esa información en una gran historia".

La admiración es evidente. Y también el afecto.

Durante más de una hora de conversación, Krauss habla del libro, pero una y otra vez vuelve a Mónica. A sus llamadas inesperadas. A sus correcciones de último momento. A la manera obsesiva con la que revisaba cada detalle. A las noches en las que descubría que un adjetivo no era exactamente el correcto y pedía modificar un párrafo completo porque sentía que la historia podía contarse mejor.

"Era tremendamente perfeccionista", recuerda. "De repente llamaba y decía: 'Querido Edgar, me acabo de dar cuenta de que olvidé mencionar algo importante' o 'anoche estuve pensando que esta palabra no era la adecuada'. Y entonces volvíamos sobre el texto. Era una escritora muy comprometida con lo que hacía. Nunca dejaba nada a medias".

Quizá por eso Titanes del Mundial 2026 termina siendo muy distinto a la mayoría de los libros que suelen aparecer en cada Copa del Mundo. No es una guía de resultados ni una recopilación de estadísticas. Tampoco un catálogo de récords. Lo que Mónica buscó fue acercarse a los futbolistas desde otro lugar, desde aquello que pocas veces aparece en las transmisiones deportivas o en las conferencias de prensa.

"Lo que le interesaba era la parte humana", explica Krauss. "No solamente saber cuántos goles metió alguien o en qué club jugó. Quería saber quién era esa persona cuando se apagaban las cámaras. Qué soñaba. Qué le dolía. Qué obstáculos había tenido que superar. Cómo había llegado hasta ahí".

Por eso en las páginas del libro aparecen figuras como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Santiago Giménez y muchas otras estrellas que participarán en la próxima Copa del Mundo. Pero aparecen desde una perspectiva distinta. Más íntima. Más cercana. Más humana.

Hay historias de futbolistas que destinan buena parte de sus ingresos a transformar las comunidades donde nacieron. Casos de jugadores que han enfrentado el racismo en los estadios europeos y que han decidido convertir esa experiencia en una forma de activismo. Relatos de jóvenes que tuvieron que abandonar su país siendo prácticamente adolescentes para perseguir una oportunidad profesional. Episodios de fracaso, de dudas, de tristeza y de vulnerabilidad que contrastan con la imagen casi mitológica que suele construirse alrededor de las grandes figuras deportivas.

"Mónica quería recordarnos que detrás de cada estrella hay una persona", dice Krauss. "Y que muchas veces esas historias son más interesantes que los propios partidos".

Mientras habla, resulta imposible no imaginar las conversaciones que ambos sostuvieron durante la construcción del proyecto. Krauss recuerda que la idea inicial ni siquiera era este libro. En un primer momento, Mónica le propuso trabajar sobre Diego Armando Maradona, una figura inseparable de su identidad argentina. Pero poco a poco la conversación fue derivando hacia algo más amplio: un libro que pudiera dialogar con el Mundial de 2026 y al mismo tiempo conectar con los lectores jóvenes.

"Queríamos hacer algo que hablara de los futbolistas actuales, de quienes estarán en la cancha cuando empiece el torneo, pero que también sirviera para inspirar", explica. "Mónica estaba convencida de que hoy muchos jóvenes encuentran referentes más sólidos en los deportistas que en los políticos o en las figuras públicas tradicionales. Y quería mostrar por qué".

En ese sentido, Titanes del Mundial 2026 funciona también como una colección de ejemplos de perseverancia. Historias de personas que llegaron a la élite después de atravesar derrotas, rechazos, lesiones, discriminación y dificultades económicas. Historias que hablan del talento, pero también del trabajo cotidiano necesario para convertir ese talento en una carrera.

La conversación inevitablemente deriva hacia la figura de la propia autora.

Argentina de nacimiento y mexicana por elección, Mónica Maristain vivió durante décadas en México sin perder jamás el acento de su país natal. Krauss lo recuerda con una sonrisa.

"Yo le decía que ya era más mexicana que argentina. Y ella me respondía: 'Sí, querido, pero el acento nunca se pierde'."

Tampoco perdió nunca su pasión por River Plate. Ni su admiración absoluta por Messi. Ni su capacidad para discutir durante horas sobre futbol con la misma intensidad con la que hablaba de literatura.

Por eso, cuando surge la pregunta inevitable —qué sentiría Mónica al ver hoy este libro terminado—, la respuesta llega sin titubeos.

"Estaría feliz. Completamente feliz."

Y quizá sea cierto.

Porque al final Titanes del Mundial 2026 no sólo reúne historias de futbolistas. También conserva algo de quien las contó. Su mirada. Su sensibilidad. Su curiosidad. Su manera de encontrar siempre el lado humano detrás de la noticia.

El Mundial comenzará y terminará. Los partidos pasarán. Habrá campeones, derrotas y nuevas estrellas. Pero este libro conservará algo más duradero: la voz de una periodista que entendió que las mejores historias del futbol no siempre ocurren dentro de la cancha.

Gracias, Mónica, por seguirnos hablando de futbol.