Inauguran sede de la Orquesta Escuela Carlos Chávez; músicos denuncian carencias
Aunque la nueva Casa de la Música en Los Pinos puso fin a 37 años sin sede propia para las agrupaciones del SNFM, integrantes de la OECCh señalaron la falta de instrumentos, mobiliario y equipo especializado.

Debieron pasar 37 años para que las agrupaciones artísticas del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), como la Orquesta Escuela Carlos Chávez (OECCh), tuvieran una sede propia.
Ayer, finalmente, la sede fue inaugurada en la antigua Casa Ruiz Cortines del Complejo Cultural Los Pinos, con una inversión de 30 millones de pesos (mdp) y la bautizaron, de manera coloquial, como la Casa de la Música, la cual cuenta con ocho salas de ensayo de diferentes tamaños, 14 cubículos de estudio, nueve aulas para clases especializadas, una bodega para instrumentos y otros espacios emergentes para acercar a nuevos públicos.

Sin embargo, luego de inaugurar las instalaciones, la titular de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, recibió una carta de los integrantes de la OECCh, quienes le agradecieron la entrega de las instalaciones, pero también le enlistaron la falta de instrumentos, de mobiliario y otros insumos.
En dicho documento, obtenido por Excélsior, le solicitaron, por ejemplo, el acondicionamiento acústico de la Cancha de Tenis, dentro de Los Pinos, “para que pueda albergar conciertos con las condiciones sonoras mínimas requeridas”; la adquisición de tarimas para los últimos atriles de las secciones de violonchelo y violines.

También le requirieron un piano de concierto para la nueva sede, trompetas rotativas (necesarias para el repertorio específico que lo solicita) e insumos de mantenimiento general (aceites, grasa e hilos para cornos); y la adquisición de un piccolo y un clarinete requinto.
En el caso de los contrabajos, le expusieron que “se requiere urgentemente la reposición de puentes, así como fundas y estuches de protección”, y “un presupuesto para el mantenimiento profundo de las arpas existentes en la institución, las cuales no han recibido servicio técnico desde hace cuatro años”.
Mientras que para las percusiones señalaron que, actualmente, “la sección carece de insumos básicos para operar correctamente”, por lo que señalaron la necesaria adquisición y mantenimiento de soportes y herrajes, refacciones y “retomar la gestión (solicitada formalmente hace unos años) para la adquisición de una marimba de cinco octavas”.
"Hogar propio"
Durante la inauguración, Roberto Rentería, titular del SNFM, aseguró que
la entrega formal de la casa Ruiz Cortines representa la culminación de un esfuerzo institucional profundo y de gestiones en diferentes niveles para dotar a nuestros artistas en formación de lo que siempre han merecido: un hogar propio”.
Destacó que la nueva sede –ocupada hoy por casi 200 jóvenes músicos entre la OECCh, el Ensamble Escénico Vocal y el Coro Sinfónico Comunitario–
no son sólo muros, sino herramientas de precisión; estos espacios han sido intervenidos y adecuados específicamente para garantizar que su formación alcance niveles de excelencia. Aquí, en su nueva sede, las actividades artístico-académicas se desarrollarán con regularidad y la calidad que el futuro de la música de México exige”, dijo.
En su intervención, Curiel explicó que “todo el trabajo de educación artística y fortalecimiento de las escuelas es uno de los ejes principales de esta administración”.
También habló José Allard, arquitecto de la SC, quien coordinó la recuperación del inmueble desde 2025, luego de que Grupo Offshore incumpliera con los trabajos, como reveló Excélsior (3/02/2025), lo cual propició que el área jurídica de la SC iniciara un procedimiento para rescindir el contrato asignado a la firma desde 2023, el cual sigue un proceso legal, por lo que no fue posible informar detalles del proceso, expuso Marina Núñez.
Cabe recordar que desde 2019 la Casa Ruiz Cortines fue asignada a la OECCh como sede fija, aunque fue ocupada poco tiempo por la pandemia y, al reiniciar las labores, se anunció un plan de adecuación que quedó inconcluso, por lo que las agrupaciones debieron ocupar el Pabellón de Cultura Comunitaria.
Las autoridades destacaron que la nueva sede garantiza la estabilidad del edificio durante eventos sismológicos, que cuenta con tratamiento y adecuación en la acústica de todos los espacios, como paneles hechos con fibra de vidrio llamada Black Acoustic Board y panel acústico piramidal.