"El futbol es un deporte muy democrático", asegura el escritor mexicano Juan Villoro
El narrador y cronista, que aborda los claroscuros del balompié en plena fiebre mundialista, afirma que este deporte siempre ha formado parte de su ADN

Desde el punto de vista físico, el futbol es un deporte muy democrático, porque tú puedes ser chaparrito y convertirte en Lionel Messi, puedes ser regordete y ser Ronaldo, o espigado y ser Franz Beckenbauer”, dice en entrevista el escritor Juan Villoro, quien recién publica la reedición de Yo soy Fontanarrosa y la novela juvenil Revoluciones por minuto.
Esto significa que cualquiera que sepa explotar sus virtudes físicas podrá jugarlo, asegura el escritor y cronista. “Además, es un deporte muy sencillo, con pocas reglas, y se ha convertido en el más popular en el planeta”.
Autor de una larga lista de libros sobre el balompié, entre crónicas y ensayos, Villoro asegura que este deporte no es algo pasajero en su vida.
Es un deporte que me sigue apasionando y es una sorpresa, porque a lo largo de la vida hay muchos placeres y muchas cosas que dejan de gustarnos, pero el futbol me sigue preocupando. Así que cuando pierde mi equipo me pongo triste y cuando gana estoy contento, así que es algo que forma parte de mi ADN”.

La pasión de Villoro por el balompié
Sobre el Mundial en curso, el también autor de Dios es redondo, No fue penal y Balón dividido lamenta la manera como se organizó, en especial por el reducido número de juegos que recibió México.
Estoy totalmente indignado por el hecho de que México tendrá pocos partidos, comparados con los que tendrá Estados Unidos, sin dejar de lado el precio de los boletos, la comercialización inmoderada que se ha hecho del juego y la dificultad que tienen los mexicanos de jugar en su propio país”.

Por ejemplo, señala que 90 por ciento de los partidos amistosos de la Selección Mexicana se juegan en Estados Unidos y que una buena cantidad de jugadores de la liga nacional provienen del extranjero.
También cuestiona que este deporte se encuentre ante una situación absurda desde el punto de vista económico, pese a lo cual destaca las virtudes del balompié.
El futbol sigue siendo un deporte maravilloso y lo vemos con los grandes partidos y con jugadores extraordinarios que hay en la actualidad, así que, en este Mundial, espero que a nivel deportivo logremos ver grandes juegos, aunque a nivel organizativo, pues todo está en manos de una mafia siniestra que es la FIFA”.
El origen de la pelota y el prejuicio de los intelectuales
Villoro también destaca la conexión del México antiguo con el juego de pelota.
En los murales de Tepantitla, que se encuentran en el sitio arqueológico de Teotihuacan, hay una imagen de una persona que está pateando una pelota, es decir, la pelota de hule se hizo por primera vez en estas tierras y no sólo la de hule macizo, sino también la de hule vulcanizado.
“Entonces, las primeras pelotas que botaron se hicieron aquí y hay una larga historia que nos lleva al gusto por patear la pelota”, asegura.

¿Considera que este deporte aún es visto como algo menor desde el mundo intelectual? “Hay prejuicios y es algo con lo que hemos tenido que lidiar, aunque se trata de una situación absurda porque el futbol pertenece a la cultura popular y no podemos entender el mundo sin comprender esa parte, y, además, se trata del entretenimiento mejor organizado en el planeta Tierra.
Recordemos que para comprender una época hay que saber cómo se divierte la gente, y el futbol te da claves al respecto. ¿Cómo comprender nuestro tiempo si no entendemos la cultura del ocio actual?”, expone el ganador de premios como el Iberoamericano José Donoso y Herralde.

Por esta razón, asegura Villoro, “he escrito al respecto, porque me apasiona entender la realidad y el futbol es un instrumento para hacerlo.
Sin embargo, no deja de haber opiniones cerradas y, de pronto, cuando alguien se quiere meter conmigo, insulta a este deporte y dice: ‘Dedícate a la estupidez del futbol’, como si con eso me ofendiera también, pero me parece una respuesta primitiva que puedo ignorar sin problema”, asevera.
¿A qué jugador le pondrá marca personal en este Mundial? “Ojalá sea el Mundial de Lamine Yamal (selección de España), aunque obviamente el más dotado es Kylian Mbappé (selección Francia), por la edad que tiene y podría ser su mundial si Francia gana… pero si le tocara a España podría ser Lamine”.
Creador de una ficción que acelera el pulso
Villoro también habla de Yo soy Fontanarrosa, relato que recién circula bajo el sello del Fondo de Cultura Económica (FCE).

Es un relato que parte de una circunstancia autobiográfica. Me invitaron a Ciudad Nezahualcóyotl a una promoción de la lectura con los policías de la entidad.
Aquellos policías eran grandes aficionados al futbol y les dieron camisetas en donde ellos iban a tener el nombre de un escritor en los dorsales, pero para merecerla le pedían a cada elemento que leyeran un libro de ese jugador”, comenta.
Así que fue una manera de vincular lo que ya le gustaba a los policías, que era el futbol con la lectura.
Entonces, era un equipo en donde jugaban (Antón) Chéjov, (Lev) Tolstói, (Fiódor) Dostoievski, pero en realidad eran policías que estaban portando esos nombres.
“Entonces, fui a hablar con ellos sobre literatura y me pareció fascinante la experiencia, así que me pregunté qué tendría que ocurrir para que yo formara parte de este equipo”, explica.

Fue entonces cuando Villoro imaginó que cometía un delito en aquel barrio, que era arrestado y que aquel día de partido era llevado al campo de juego, porque a los uniformados les faltaba un jugador.
Finalmente, el autor habla sobre Revoluciones por minuto, novela juvenil que cuenta la historia de Federico y Ximena (su crush), con quien deberá resolver el enigma de un misterioso disco de vinilo que al ser tocado al revés ofrece mensajes ocultos.