"Cuarto 412": el último acto de memoria y rebeldía de Arnoldo Kraus

El libro póstumo, escrito durante los 18 días que el médico, ensayista y filósofo permaneció hospitalizado, recorre la enfermedad, el miedo y la muerte desde la memoria, la literatura y una mirada crítica sobre la inteligencia artificial.

Arnoldo Kraus es autor de libros como "Recordar a los difuntos", "Dolor" y "Suicidio".
Arnoldo Kraus es autor de libros como "Recordar a los difuntos", "Dolor" y "Suicidio".Foto: Cortesía UNAM.

Un acto de memoria y rebeldía. Así podría definirse Cuarto 412, libro póstumo del narrador, ensayista, filósofo y médico Arnoldo Kraus Weissman (1951-2025), quien dedicó su obra literaria a reflexionar sobre la memoria, la vida, la enfermedad y la muerte digna.

El libro, resuelto durante los últimos 18 días y 18 noches que permaneció hospitalizado ante un inesperado cáncer, se detiene en la incertidumbre, el dolor, el tedio y el miedo, repasa los peligros de la IA y revolotea con la literatura de Pizarnik, Chéjov, Azuela, Doyle, González Crussí y Oliver Sacks, quienes lo acompañan en el último tramo del recorrido.

En estas páginas su voz no es un lamento ni un reproche, sólo una carta de despedida en la que asegura que “la enfermedad no necesariamente es oscuridad” y que escribir le ayudó en los últimos momentos.

“Entregarse al papel, hablarle, desgastarlo y regresar a las palabras durante las noches de insomnio es un espacio solaz. Verterse en él ayuda. Las palabras escritas se quedan. Escribir para uno mismo ayuda ‘un poco’”, escribe Kraus, cuyos restos mortales fueron sepultados hace poco más de un año en el Panteón Israelita de Observatorio, donde se lee el siguiente epitafio escrito por sus hijos y compartido con Excélsior.

“Viviste con ética y dignidad. Pensaste con libertad y congruencia. Escuchaste y curaste con humanidad. Amaste con pasión y entrega. Tus libros hablarán por sí mismos. Tus huellas serán nuestro camino”.

"Cuarto 412" es el libro póstumo de Arnoldo Kraus. En él reflexiona sobra la memoria, la vida, la enfermedad y la muerte digna.
"Cuarto 412" es el libro póstumo de Arnoldo Kraus. En él reflexiona sobra la memoria, la vida, la enfermedad y la muerte digna.Especial.

¿Cómo definiría este libro?, se le pregunta a Ilana Kraus Fischer, hija del autor de libros como Recordar a los difuntos, Dolor y Suicidio. 

Es un legado y, por supuesto, en él se puede leer que no quería posicionarse como una víctima; es un ejercicio entre poético y un ensayo literario que se basa mucho en cómo rescatar y traer al presente la memoria… aunque no he leído el libro completo y no sé si podré hacerlo en algún momento.

Le ayudé a enviarlo con la persona que hizo la revisión (editorial), porque sus últimos meses le costaron mucho trabajo. Le dije que no se preocupara, que yo me encargaría de que su libro se publicara, pero se detuvo y me dijo: ‘No, no, no, tú no mandas nada hasta que yo no lo termine de corregir palabra por palabra’, y ahí se concentró para terminarlo y que el libro quedara como él quería”, comenta.

¿Es un relato que se aleja de la victimización? “Sí, porque para él eso siempre fue un principio como papá, abuelo y en su vida personal. Él tenía una frase que nos decía mucho: “¡Prohibido quejarse!”. Eso representa bien a este ensayo, porque aunque habla de los padecimientos y del proceso que vivió, nunca se presenta como una víctima”.

Arnoldo Kraus fue médico, filósofo, ensayista y escritor.
Arnoldo Kraus fue médico, filósofo, ensayista y escritor.Foto: Cortesía Familia Kraus Fischer.

¿Por qué le preocupaba la inteligencia artificial? 

Él tenía una postura. De hecho, uno de sus últimos artículos es un ensayo sobre la IA, que en estos días ha sido tendencia. Me pregunto qué diría del avance ocurrido en este año, porque él se quedó muy preocupado, pero el tema avanzó.

En particular, le preocupaba que la relación entre médico y paciente ocurriera por WhatsApp, porque entonces se perdía lo que para él era el corazón de la medicina. Él veía cerca eso —e imaginaba un futuro con máquinas capaces de diagnosticar enfermedades— y hablaba mucho de frenar el avance médico, aunque también destacaba las bondades de la tecnología”, detalla.

¿Era un escritor indócil, como lo afirma en su libro? “Era indócil, generoso, incansable, curioso y un tremendo inconformista. Para él, el conocimiento, la cultura, el saber y la información eran básicos y citaba a menudo la siguiente frase: ‘El médico que sólo de medicina sabe, nada sabe’.

Así que con él se podía hablar de todo, de religión, arte… porque era un curioso incansable para quien era importante estar en el mundo. Pero también era un inconforme porque nunca se quedó callado. Por ejemplo, él, como judío-mexicano, fue el primero en alzar la mano y criticar lo que estaba pasando en Israel con Netanyahu”, señala.

Uno de los detalles que Kraus narra en su libro es la cotidiana escritura de frases de autores y personajes desconocidos en pequeños papelitos que dejaba regados por la casa, como un ejercicio de memoria y de rescate.

“Sí, eso de los papelitos era algo que él hacía habitualmente. Su casa estaba llena, el closet, los cajones y a veces eran ideas sueltas que le gustaban y las apuntaba… Él tenía la necesidad de que todas esas ideas no se perdieran y las plasmaba en el papel para conservarlas”, concluye.