Buscan fondos para restaurar memoria de Taxco; acervo histórico

No existe un registro detallado de los más de 400 mil documentos resguardados en 755 cajas en la Exhacienda El Chorrillo

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MEMORIA DE TAXCO AGUARDA. Aunque su deterioro fue frenado, el Archivo Histórico Municipal de Taxco requiere fondos para su restauración y digitalización.Juan Carlos Talavera

TAXCO, Gro.

Aunque se ha frenado el deterioro acelerado del Archivo Histórico Municipal de Taxco, resguardado en la Exhacienda El Chorrillo, en dicha ciudad, —con más de 400 mil documentos que abarcan tres siglos, de 1666 hasta 1985— aún está pendiente la restauración de los documentos dañados desde 1985, su catalogación integral y terminar su digitalización, pese a este conjunto, resguarda la historia y la memoria de Taxco.

Así lo confirmó Excélsior en un recorrido por el acervo, donde el investigador Roberto Díaz Portillo, especialista en manejo de documentos históricos, detalló que este archivo antes se encontraba en una casona (llamada Casa de la Lajuela), en el cuarto más viejo del inmueble, hasta que empezó a llover y su techo colapsó.

“La gente que lo custodiaba entró en pánico y, en medio de la lluvia, trasladó las cajas a la Exhacienda El Chorrillo –inmueble del siglo XVI que edificó Hernán Cortés, que es custodiado por el Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE Taxco), y que dirige Rommel Scorza Gaxiola–, para que a continuación se iniciara un proceso de reordenamiento y un índice general, en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), aunque reconoció que aún no existe un registro detallado que facilite la ubicación de cada documento que se guarda.

De tal suerte que estos trabajos pendientes requieren fondos de las autoridades para financiar la restauración y catalogación, una limpieza profunda que retire esporas de los folios y la renovación de algunas guardas de primer y segundo contacto, así como la adaptación de un área de consulta y su posible apertura al público.

Durante el recorrido, Díaz Portillo perfiló las dimensiones del acervo y explicó que sólo la parte virreinal, contenida en seis de las 755 cajas que se resguardan, está integrada por al menos 5 mil imágenes, por lo que este archivo podría contener un volumen de 755 mil imágenes.

“Necesitamos un ejército de gente para poder catalogarlo y así elaborar las fichas con la información necesaria, que incluya quién hizo el documento, cuándo lo elaboró y si es institucional o no”, apuntó.

Esto significaría que para catalogar el acervo y ponerlo en línea requeriría al menos 15 jóvenes historiadores y paleógrafos que puedan leer este tipo de documentos, a fin de elaborar sus fichas catalográficas en un periodo de hasta 18 meses.

El experto también reconoció que existe una laguna documental en este acervo, que va de 1529 a 1666. “El primer alcalde mayor aquí se nombra en 1529, que es cuando se vuelve Real de Minas

Taxco, así que, de 1529 a poco más de 1600 no tenemos un documento”.

Pese a todo, dijo que lo que sí se tiene es la historia completa de Taxco del siglo XIX, donde se puede observar qué obras se hicieron, quiénes participaron, cómo se realizaron, entre otros datos.

Así que la documentación contiene gran parte de esa memoria que aún está por escribirse. Por ejemplo, “en este archivo están las respuestas de, económicamente, qué pasó en Taxco cuando se acabó la minería en la Nueva España, cómo fue que pervivió. El maestro Rodrigo Espino y su servidor creemos que Taxco sobrevivió porque, al igual que Tlaxiaco, en Oaxaca, se convirtió en una ciudad-mercado”.

Otros documentos que el investigador mostró fueron algunas órdenes reales, encomiendas, solicitudes de pago de impuestos, denuncias de robo de animales, peticiones de ayuda y defensa de la Santa Fe Católica, los trabajos asignados a los “indios naborios” (asalariados) en las minas de plata, contrabandos y los documentos que dan fe del origen de la familia Borda, en especial de José de la Borda (1699-1778), pieza fundamental para la historia minera y arquitectónica de Taxco de Alarcón en el siglo XVIII.

El investigador también expuso que desde 2007 ha investigado este archivo y aseguró que ya existe una parte de la digitalización del acervo, en especial el periodo colonial “Hay 18 discos compactos que se hicieron durante el periodo del investigador Javier Cuétara, entre 2009 y 2011, y tenemos el juego en la biblioteca del CEPE”, que va de 1666 hasta 1864.

Aseguró que, pese a lo que ha vivido este acervo, está en buen estado. “Aunque no lo crean, considerando que este documento es de 1666, vean el estado en el que está: todavía se puede leer, está casi completo, no está carcomido, no se lo comieron los bichos. Entonces está en buen estado”, concluyó.