"Bucareli 158": Fantasmas que habitan el poder en México

Entre pactos de sangre y una casa que guarda secretos de varias generaciones, surge la novela Bucareli 158, de José Manuel Cuéllar Moreno.

"Bucareli 158": Fantasmas que habitan el poder en México
"Bucareli 158": Fantasmas que habitan el poder en MéxicoFoto editorial Planeta

Crímenes de la nota roja, ritos espiritistas en la cúpula del poder y una casona en ruinas que respira son los elementos con los que el escritor José Manuel Cuéllar Moreno (1990) construye su más reciente novela Bucareli 158.

Ambientada en el corazón de la Ciudad de México, la obra rescata la tradición del terror gótico latinoamericano para mostrar la cara más oscura de quienes dirigen el destino de la nación.

En la dirección del título, Bucareli 158, se encuentra una antigua casona porfiriana que fue un palacio privado, después, un complejo habitacional, para convertirse, posteriormente, en oficinas gubernamentales. En la actualidad, el inmueble es patrimonio protegido.

"Bucareli 158": Fantasmas que habitan el poder en México
"Bucareli 158": Fantasmas que habitan el poder en MéxicoCanva

Sobre el proceso de creación de la novela, el autor recuerda su trabajo.

La escribí de madrugada. Aconsejo leerla de ese modo, a oscuras y con una sola lucecita; creo que así se disfruta —o se sufre— mejor”, asegura Cuéllar Moreno.

Mediante una narrativa que entrelaza tres líneas temporales, la historia detona cuando Ifigenia halla un diente humano emparedado en la propiedad que habita la misteriosa señora Madero.

Entre los personajes destacan Nicolás Rocabertí o Eusebio Cárdenas, quienes lograron cimentar el país realizando pactos de sangre, sacrificios humanos y la búsqueda de la vida eterna.

"Bucareli 158": Fantasmas que habitan el poder en México
"Bucareli 158": Fantasmas que habitan el poder en MéxicoCanva

Publicada bajo el sello Tusquets de Editorial Planeta, Bucareli 158 encuentra su eje en el terror atmosférico.  

La arquitectura de la casona funciona como un detonante narrativo que cobra vida tras la remodelación real del inmueble.

Al raspar las capas de pintura de los muros, cada una revelaba la historia de una generación”, asegura Cuéllar Moreno, quien señala que “la casa comenzó a entregarme sus secretos. El verdadero terror no está en revelar un misterio, sino en la construcción sostenida de éstos”.

El autor de Bucareli 158 destaca que su afán como escritor por sostener la inquietud de la novela trasciende sus páginas hasta proyectarse en la experiencia del lector.

Mi esperanza es que la novela no deje un regusto dulce, sino que provoque un escalofrío y nos invite a recorrer las calles de la Ciudad de México con otros ojos”.