Alma Guillermoprieto retrata tragedia y gloria de América Latina

La escritora y periodista mexicana da cuenta, en 19 crónicas, de la violencia y el declive de la democracia en la región; pero también del poder de la cultura y el arte

Alma Guillermoprieto presenta su libro Esta improbable tierra prometida
Alma Guillermoprieto presenta su libro Esta improbable tierra prometidaCortesía Hay Festival Querétaro

“América Latina es un compendio de violencia, poder y belleza”, afirma la escritora y periodista mexicana Alma Guillermoprieto a propósito de su nuevo libro de crónicas, “Esta improbable tierra prometida” (Debate).

En entrevista, la editora comenta que este volumen, cuyo subtítulo es “Historias de América Latina en este siglo”, es “una síntesis de la desilusión y de un futuro resquebrajado, un retrato de tragedia y gloria”.

En 19 textos, quien ha recorrido Latinoamérica durante más de 40 años da cuenta del triunfo de la violencia y el declive de la democracia; pero también del poder de la cultura, el arte y la esperanza de la gente en un cambio.

La Premio Princesa de Asturias de Comunicación presentará este título hoy, a las 19:00 horas, en El Desastre Librería (San Francisco 233, colonia Del Valle), acompañada por Enrique Díaz Álvarez.

“Tragedia por los desastres que han surgido de los grandes sueños. Y gloria porque los latinoamericanos tenemos una voluntad de vivir grandes epopeyas; que otros países, quizás más calmados y hasta más felices, no tienen esa misma compulsión.

“En América Latina persiste la esperanza y ésta es también fabricante de cosas hermosas. Como el arte que, finalmente, es lo que queda de nosotros. Después de nuestro paso sobre la tierra, ¿qué más hay?”, se pregunta.

La ensayista destaca las grandes características del subcontinente. “Yo señalaría tres, y de pronto se me ocurre una cuarta. La desigualdad, el racismo solapado, la capacidad de reunirnos como comunidad en los grandes momentos y la necesidad de una postura digna ante la vida y la muerte”.

Revisa también el declive de la democracia. “Tuvo un momento de florecimiento con el fin de las dictaduras. En México, el año 1994 marca un periodo importante. Hay libertad de expresión real, la ilusión de partidos independientes de oposición. Y eso es un fenómeno de toda América Latina.

“Pero, después de ese momento, la democracia dejó de ser un sueño para la población. Hubo cosas más urgentes: la supervivencia a la violencia del narco, las posibilidades de ascenso y cambio de clase social, el acceso a la buena educación. Eso no es democracia. Se perdió, se cerró una puerta”, agrega.

Guillermoprieto considera que ni la izquierda ni la derecha en este momento son capaces de dar respuestas. “La izquierda y la derecha son muy del siglo XIX. Y los grandes temas de ahorita no tienen nada que ver con el siglo XIX ni con el XX. Son la amenaza sobre el medio ambiente, la inteligencia artificial y las grandes epidemias”.

Quien vive entre Colombia y Nueva York ha entrevistado a asesinos y a las familias de sus víctimas, a barrenderos y artistas, a carnavaleros y religiosos, a políticos reflexivos e histriónicos mandatarios.

“Todos merecen ser escuchados. Todos tienen una historia fascinante qué contar, y todo ser humano necesita contar su historia y que lo escuchen”, añade.

Concluye, tras aclarar que no es optimista, que la justicia y la educación son las asignaturas pendientes y que México “es mi raíz, mi gran tema de reflexión”.