Ser bolero, otro trabajo donde la han pasado muy mal por la pandemia

Para Juan García, bolero desde hace años, es un reto día con día el salir en esta pandemia a trabajar en la zona de la Alameda y parte del Centro Histórico de la CDMX

Juan García es un adulto mayor que desde el año de 1964 se dedica a ser bolero en la zona de la Alameda Central en la Ciudad de México. Foto: ricardo vitela
Juan García es un adulto mayor que desde el año de 1964 se dedica a ser bolero en la zona de la Alameda Central en la Ciudad de México. Foto: ricardo vitela

CIUDAD DE MÉXICO.

Juan García es un adulto mayor que desde el año de 1964 se dedica a ser bolero en la zona de la Alameda Central en la Ciudad de México. Superó la etapa de la influenza y ahora sobrevive a la pandemia de covid.

¿Que le llamo la atención para que usted agarrara un cajón?

“La ansiedad de ver que los chavos que iban a la primaria llevaban más dinero que yo, eso me hizo que lo agarrara y me pusiera a vender. Vendí chicles, vendí paletas y después ya fui bolero porque quería llevar dinero a la escuela porque era mi ambición, ser el número 1 de la escuela”

Originario de Ciudad Nezahualcóyotl y con tres hijos ya mayores y una pequeña, Juan García es uno de pocos boleros que pertenecen a la Unión de Aseadores de Calzado del Distrito Federal, ahora Ciudad de México.

“Somos tres de los más chavos, somos tres nada más de los que yo reconozco, ya los demás se han estado muriendo"

¿Cómo aprendió a bolear y quien le enseñó?

“Los mismos golpes de la vida, yo empecé en Nezahualcóyotl, se decía que era el cine Lago, yo iba a ver la matinée y era cuando me ponía a bolear, en aquel entonces era un lugar donde había matinée todos los sábados, viernes y domingos.

¿Le ha boleado usted a algún artista importante los zapatos?

“A muchos artistas como a María Victoria, a Juan Gabriel, le he llegado a bolear al presidente que es el más pesado de todos, a López Portillo. Soy de la época de los presidentes, en el sesenta y cuatro a Díaz Ordaz, cuando todavía Díaz Ordaz salía de Palacio Nacional daba su recorrido a las orillas de Palacio Nacional , llegaba a la calle de corregidora, la calle de Moneda, una persona buena gente porque ayudaba a mucha gente”

En su cajón transporta todo lo indispensable para realizar las boleadas, como grasas de varios colores.

“Tengo la roja, amarilla, la azul, la verde, blanca, tinta blanca, pintura blanca, tengo para el ante, tengo todas la tintas, tengo abrillantador y traigo resistol cinco mil, llegó aquí y primero me boleo yo porque es la presentación mía"

Para Juan es un reto día con día el salir en esta pandemia a trabajar en la zona de la Alameda y parte del Centro Histórico de la Ciudad de México con la finalidad de que no se pierda la esencia del bolero tradicional y honesto.

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