Reconocen proyectos de adolescentes con Premio MyT a la Acción Social
Uno de los proyectos es el movimiento de brigadas jurídicas que ofrecen asesoría gratuita en español, inglés y maya

Se llevó a cabo la primera entrega de los Premios MyT a la Acción Social, reconocimiento a las iniciativas ciudadanas de niños y jóvenes de todo el país que demuestran que “Juntos somos MÁS”, esto gracias a la alianza entre el Museo Memoria y Tolerancia (MyT) con “Somos el Cambio”.
Estos reconocimientos nacen con el propósito de visibilizar proyectos que defienden la dignidad humana, promueven la tolerancia y generan cambios positivos en sus comunidades.
Los premios son la expresión de un esfuerzo compartido entre el Museo y la organización “Somos el Cambio”, cuya alianza impulsa la participación social a través de la Sala Movimiento de Acción Social (MAS), un espacio vivo dentro del Museo que inspira a miles de visitantes a convertirse en agentes de cambio.

El jurado calificador, conformado por personalidades del ámbito social y educativo, seleccionó tres proyectos ganadores entre decenas de propuestas de todo el país. Sus historias muestran que la solidaridad no tiene edad ni fronteras.
Proyectos premiados
Existen muchas historias como la de un grupo de estudiantes de primaria en Orizaba, Veracruz, que detectó la falta de espacios de convivencia en su escuela, que generaba conflictos entre compañeros.
Con creatividad y unión, los jóvenes organizaron actividades de recaudación y construyeron una pérgola que hoy es un punto de encuentro donde las niñas y niños dialogan, conviven y tejen amistades duraderas.
Otra historia se desarrolla en Soledad de Graciano Sánchez, San Luis Potosí, donde niñas y niños de primaria crearon una comunidad de aprendizaje STEAM, convencidos de que la ciencia y la exploración espacial podían ser semillas de paz.
Su esfuerzo los llevó hasta la Space Exploration Educators Conference de la NASA, demostrando que la educación puede abrir ventanas infinitas al futuro.

Por último, en Valladolid, Yucatán, jóvenes universitarios decidieron que la justicia social debía hablar en todos los idiomas, por lo que crearon brigadas jurídicas que ofrecen asesoría gratuita en español, inglés y maya a comunidades marginadas de Yucatán y Quintana Roo. Este modelo, replicable en múltiples áreas, es hoy una herramienta viva de defensa de los derechos humanos.
El Museo Memoria y Tolerancia agradeció el compromiso de Walworth, Fundación FUNO y Sazonarte, empresas y organizaciones que apuestan por un México más incluyente y solidario, sumando esfuerzos en esta primera edición de los premios.
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