Urbanización desordenada reduce superficie de siembra en CDMX
En los últimos 20 años la superficie dedicada a la siempre se ha reducido casi cinco mil 500 hectáreas

CIUDAD DE MÉXICO
El crecimiento desordenado de la Ciudad de México y la falta de incentivos gubernamentales ha propiciado que en los últimos 20 años la superficie dedicada a la siembra de maíz se redujera casi cinco mil 500 hectáreas.
El presidente de la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social (Unimoss), Javier López Macías, advirtió que lo anterior ha propiciado que la producción pasara de 18 mil hectáreas cultivadas en la década de los 90 a cerca de 13 mil hectáreas hace dos años.
La superficie de siempre se ha reducido casi 5 mil 500 hectáreas.
Al encabezar la constitución de la Unimoss Ciudad de México, que será coordinada por José Luis Torres Ortega, el dirigente nacional lamentó que los campos agrícolas hayan sido urbanizados.
Advirtió que por ello hoy la capital del país tiene dependencia agroalimentaria, pues ésta gran ciudad está orientada a los sectores de servicios y a la transformación.
Indicó que en las regiones rurales de la Ciudad de México la producción agropecuaria es mínima, apenas se cultiva algo del maíz, nopal, avena, papa, brócoli, apio, zanahoria, lechuga y romeritos, así como ganadería de pequeña escala, precisó.
Lo anterior nos demuestra que, con la reducción acelerada de tierra cultivable, la Ciudad de México es dependiente de la producción y abasto de la dieta del consumidor citadino como es el maíz, frijol, garbanzo, papa, jitomate además de las frutas.
Agregó que el otro problema es la falta de apoyos para el desarrollo agropecuario de la Ciudad de México ya que prácticamente no existen programas ni esquemas para organizar a los productores y darle valor agregado a sus productos.
Opinó que la arquitectura de los programas no responde al interés de producir alimentos de calidad y saludables que permitan que los consumidores tengan opciones locales para alimentarse, "lamentablemente los programas están orientados a apoyar a quienes viven del agricultor y no a quien vive de la agricultura”.
En el Centro Cultural “Venustiano Carranza”, sentenció que todo esto finalmente lo que hace es que los agricultores busquen dedicarse a otra cosa y ya no al tema de producir alimentos.
Ante este panorama consideró urgente integrar a los productores en esquemas de valor lo que permitiría producir en el campo de la Ciudad de México y podríamos estar generando un producto con mayor potencial de mercado y obviamente los que son estratégicos como el maíz.