Temen a Gas Express Nieto por instalaciones con deterioro
Preocupa a vecinos un siniestro como el del hospital de Cuajimalpa

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de febrero.- Inseguridad, falta de mantenimiento en su equipo de suministro y deterioro en sus instalaciones es lo que puede observarse en dos instalaciones de Gas Express Nieto ubicadas en el Distrito Federal.
En un recorrido realizado por este diario en su planta de la colonia Santa Catarina, en la delegación Tláhuac, y su centro de carburación en la colonia Guadalupe del Moral, en Iztapalapa, se observó que sus camiones, tanques de almacenamiento y de distribución tienen un claro deterioro.
Por ello, vecinos de la zona manifiestan preocupación por el funcionamiento de la empresa cuya unidad presumiblemente ocasionó la explosión del hospital Materno Infantil de Cuajimalpa.
Las autoridades deben valorar que siga funcionado, más porque se encuentra en zonas densamente pobladas, dijeron vecinos de la gasera.
“Como está poblado es riesgoso. Cuando estaba esto en las orillas no había problema, pero ahora que está poblado sí.
“Uno que realmente no está metido en todo esto no sabe bien, pero ya revisando las medidas de seguridad yo creo que no está muy bien la planta”, dijo Miguel Rubio, habitante de la colonia Guadalupe del Moral.
Para los vecinos del lugar el deterioro de camiones y material es visible y no ven que alguien lo atienda.
“Si hasta los tanques están en mal estado; ahora sí que la empresa tiene que ver eso, no sus trabajadores. Nosotros como proveedores de gas tenemos que comprarlo así, aunque corramos riesgos”, dijo Álvaro Romo.
La preocupación por la falta de mantenimiento y equipo antiguo genera temor de que pueda darse un siniestro de grandes magnitudes, lo cual podría evitarse.
“Sí está mal, ahorita con todo lo que ha pasado sí deberían poner más atención en esto, porque aquí ya está poblado y se está poblando toda el área donde están dos gaseras. Si pasa algo, todos volamos”, advirtió Janet Andrade.
Excélsior publicó el pasado sábado que Gas Express Nieto ocupa el primer lugar de todas las empresas del país que venden gas LP en negarse a que la Procuraduría Federal del Consumidor verifique sus plantas y camiones distribuidores en cuestiones metrológicas, comerciales y de precio.