Tonalá 351, cuando los inquilinos se convierten en invasores en CDMX
Excelsior confirmó que entre 11 y 15 de los 30 departamentos se encuentran habitados pese a que nadie cuenta con un contrato de arrendamiento vigente.

La invasión de propiedades ajenas en la Ciudad de México no solo ocurre cuando un inmueble se encuentra desocupado, descuidado o en litigio. También puede suceder en propiedades bajo arrendamiento y donde los inquilinos deciden dejar de pagar la renta para quedarse de manera indefinida en ese espacio.
Ese sería el caso de un complejo residencial ubicado en la colonia Roma Sur, alcaldía Cuauhtémoc, donde Excelsior habló en días recientes con presuntos invasores, despojados o viceversa.

El inmueble de 30 departamentos y tres torres, en una de las zonas residenciales con mayor plusvalía de la capital, lleva más de un año en disputa, con señalamientos de violencia, tanto por parte de los supuestos invasores como de los administradores, y en un hueco legal y moral por determinar quién tienen el derecho a vivir dentro.
Aunque los administradores señalan a los supuestos invasores de apoderarse del complejo sin prueba alguna de ser propietarios o incluso comprobante de renta en los pasados 13 meses, los inquilinos señalan que tienen el “derecho a la vivienda” y que hay personas que tienen tanto tiempo viviendo ahí que terminarían en la calle si los sacan.
Más de 1 año en disputa
El inmueble sobre calle Tonalá fue asegurado por la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México el pasado 29 de julio luego de que la empresa que se dice propietaria del mismo, Inmobiliaria Nebe, presentó denuncias por el supuesto delito de despojo.

Sin embargo, los presuntos invasores volvieron a tomar control del predio momentos más tarde, según el representante legal de la empresa, Ricardo Saab, quien aparece como uno de los socios en el acta constitutiva de la empresa familiar que edificó el inmueble en los 70s.
“Pues no se acaba de ir la patrulla cuando varios departamentos regresaron y se volvieron a meter pese a que está asegurado el inmueble”, relató, agregando que lleva más de un año tratando de recuperar el legado que le dejó su padre.
“Fue el patrimonio que nos dejó y es el que yo le pienso dejar a mis hijos solucionando esta situación”, confesó.
La familia detrás de la inmobiliaria lleva ese mismo periodo, un año y poco más de dos meses, sin recibir ingresos, dijo Saab, destacando que “el predial se ha tenido que dejar de pagar. Con respecto al agua y a la luz, pues muy elegantemente los despojadores comenzaron a pagarla para no quedarse sin el servicio”.

El representante proporcionó una serie de documentación que acreditaría su legítima propiedad, incluyendo el acta constitutiva de la empresa familiar que edificó el inmueble con las escrituras, un comprobante del registro de la propiedad y un escrito por parte de la Secretaría de Finanzas que validó a la inmobiliaria como la propietaria en 2025.
Los inquilinos tomaron control
Fue en mayo de 2025 cuando alrededor de cinco inquilinos dejaron de pagar renta e invitaron a otras personas a tomar departamentos que estaban desocupados por remodelación, relataron dos empleadas de Inmobiliaria Nebe que solían administrar el edificio de tres torres.
“Esos mismos inquilinos fueron los que empezaron a tomar posesión de los departamentos que estaban desocupados y entre ellos mismos se los empezaron a repartir (...) Metieron algunas personas que no tenían contrato para poder ocupar el departamento y poderlo estar cuidando precisamente para que nosotros no los pudiéramos recuperar”, dijo Elizabeth Echanove, administradora del inmueble que denuncia amenazas y agresiones físicas que obligaron a ella y a su compañera Norma Reyes a abandonar la oficina dentro del complejo.
En el proceso, las administradoras se toparon con agresiones físicas y verbales, además de supuestas amenazas vía redes sociales y por mensajes de texto.
“Iba a cambiar la chapa de un departamento y salió (un invasor) que no la iba a cambiar y me iba a apuñalar, me quiso apuñalar”, relató Reyes, quien cuenta con un video de un hombre con un cuchillo intentando impedir que cambie la chapa de un departamento supuestamente invadido.
“Hay gente que si la sacas se van a la calle”
Según el asesor jurídico de Inmobiliaria Nebe, Gerardo Solano, las autoridades argumentan que no pueden remover a los supuestos invasores a menos que sean atrapados en flagrancia. Esto pese a que el delito de despojo es igual de serio que el delito de robo equiparado.

“La única manera en la que la autoridad podría sacar a las personas es en la flagrancia (...) Es decir, se está consumando todo el tiempo que las personas se niegan a restituir el inmueble”, dijo el abogado.
Durante un recorrido por el inmueble, Excelsior pudo documentar que, además de sellos de la Fiscalía rotos, existen entre 11 y 15 departamentos habitados pese a que nadie cuenta con un contrato de arrendamiento vigente, según las administradoras.
Vía WhatsApp, un inquilino confirmó a este diario que, efectivamente, llevan más de un año sin pagar renta, pero que esto fue en represalia a intentos de despojo de la inmobiliaria.
Negó ser invasora y acusó que nadie es propietario de ese edificio, toda vez que el señor Saag no es el único dueño de la sociedad. Sin embargo, los documentos que proporcionó no validan los señalamientos y tampoco justifican el rehusarse a salir del edificio.
Lo que sí pudo confirmar es que hay personas en situación vulnerable con décadas de historia en esos departamentos que “si la sacas se van a la calle”.