Procesan a Arturo 'N' por feminicidio de Paola Buenrostro
Tras casi una década de lucha, la justicia reconoció el asesinato de Paola Buenrostro como feminicidio y la dignidad e identidad de la víctima.

Después de casi una década de espera, Arturo “N” fue vinculado a proceso por el feminicidio de Paola Buenrostro, mujer trans asesinada a balazos en la Ciudad de México en 2016.
Durante la audiencia de continuación realizada en los juzgados de Doctor Lavista, la autoridad judicial determinó reclasificar el delito de homicidio calificado a feminicidio, decisión que fue celebrada por la activista Kenia Cuevas, amiga de Paola y considerada víctima indirecta del caso.

Para Cuevas, la determinación judicial representa mucho más que un cambio en la clasificación jurídica del delito, pues implica el reconocimiento de la identidad y dignidad de Paola.
“Hoy estoy en una postura donde se reconoció la dignidad y creo que era lo que necesitaba mi alma escuchar después de 10 años. Precisamente que se diera esta dignidad humana”, declaró la activista al salir de la audiencia.
Durante la diligencia, la jueza también reconoció el contexto de violencia estructural e institucional que enfrentan las personas trans y solicitó reforzar las medidas de seguridad y la protección de los derechos humanos de la comunidad LGBT+ dentro de los procesos judiciales.
Con la vinculación a proceso, se estableció un periodo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria, etapa en la que las partes podrán continuar aportando elementos al expediente.
Kenia Cuevas destacó que la relevancia de reclasificar el caso como feminicidio no se limita a la eventual pena que pudiera recibir el acusado, sino al reconocimiento de la identidad de las víctimas trans y de las condiciones de violencia que enfrentan.
“Yo creo que es más profundo el reconocimiento de la identidad, lejos de que sea el tema de si es más pena o menos pena”, sostuvo.
La activista consideró que la resolución representa un paso importante después de años de exigencias para que el asesinato de Paola fuera investigado y juzgado con una perspectiva acorde con su identidad.
Aunque celebró la decisión judicial, Kenia Cuevas mantuvo sus críticas hacia la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, a la que responsabilizó de haber fallado durante los casi 10 años transcurridos desde el asesinato.
Aseguró que la confianza con las autoridades se deterioró después de años de gestiones, investigaciones y exigencias para localizar al presunto responsable.
Incluso señaló que desde hace aproximadamente un año proporcionó información sobre la posible ubicación de Arturo “N” en Nicolás Romero, sin que, de acuerdo con su versión, las autoridades atendieran oportunamente esas aportaciones.
La activista también reiteró que recientemente recibió amenazas de muerte, tanto de manera directa como mediante una cuenta relacionada con su organización, hechos que, afirmó, ya fueron denunciados ante las autoridades.
Cuevas manifestó su preocupación por posibles represalias derivadas de la detención de Arturo “N”, pero también por lo que considera agresiones y actos de discriminación provenientes de instituciones públicas.
“Hoy temo por mi vida, no nada más por el asesino o por su familia, sino también por una institución pública que se supone debería resguardar y proteger mis derechos humanos”, expresó.
A casi una década del asesinato de Paola Buenrostro, la vinculación a proceso de Arturo “N” y la reclasificación del caso como feminicidio abren un nuevo capítulo en una lucha que, de acuerdo con Kenia Cuevas, continuará hasta alcanzar una justicia integral y garantías para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.
“Si tienen que pasar otros 10 o 20 años, yo voy a seguir defendiendo el caso hasta que exista justicia real, institucional e integral”, sentenció.