Llama Brugada en CDMX a cambiar estereotipos por el Día de las Madres
Pide dejar licuadoras, planchas y más como regalo ya que contribuyen a reproducir estereotipos y a una injusta división sexual del trabajo.

Es tiempo de cambiar estereotipos, de cambiar el regalo de una licuadora por un sistema de cuidados que reconozca la aportación de las madres de familia, como cuidadoras y como sostén de las economías, afirmó la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.

“Durante décadas, se quiso convertir el agotamiento del trabajo de ser madre, en virtud; el sacrificio que implica ser mamá, en destino; y la renuncia personal cuando se es Madre, en mandato moral”, lamentó Brugada Molina.
“Se pedía a las mujeres dejarse en último lugar y cada 10 de mayo, ahí sí, se llenaban los festivales, se regalaban planchas, lavadoras, licuadoras o refrigeradores, que contribuyen a reproducir, estereotipos y a una injusta división sexual del trabajo”, agregó durante un desayuno que compartió, como parte de los festejos por el 10 de mayo, con decenas de madres de familia, muchas de ellas, madres solteras.
Hubo rifas para las mamás

Durante la jornada, en la que se consintió a las madres con rifas de pantallas gigantes, celulares de última generación, caminadoras, y hasta viajes todo pagado a Acapulco, Brugada insistió en que, el festejo, debe servir para reconocer el trabajo doméstico y de cuidados que históricamente han realizado las mujeres, sim remuneración ni reconocimiento social.
“El Día de las Madres debe servir no solo para felicitar a las mujeres, sino también para reflexionar sobre las desigualdades históricas que han enfrentado”, dijo.
Y acotó que el mejor reconocimiento que puede hacer su gobierno “es proporcionar condiciones dignas de desarrollo y bienestar para las mujeres, “para las que deciden ser madres por elección”.
En ese sentido, la mandataria celebró las recientes reformas aprobadas en el Congreso capitalino para reconocer constitucionalmente el trabajo doméstico y de cuidados, así como para impulsar la erradicación de la división sexual del trabajo.
“Las mujeres hacen doble y hasta triple jornada (…) hoy tenemos que cambiar (…) hoy tenemos como un derecho a reconocer ese trabajo doméstico, que nunca se ha reconocido ni valorado, ni pagado, ni tiene día de descanso, ni tiene horario de trabajo ni nada.”, exclamó en medio de aplausos y vivas de las asistentes.
PRIMER CAMBIO; DESDE LOS HOGARES

Sin embargo, Brugada reconoció que el primer cambio debe surgir desde las familias, desde la forma en la que se educa a los hijos para redistribuir los trabajos y los cuidados.
También defendió las políticas impulsadas por su administración para reducir la carga de cuidados sobre las mujeres, entre ellas la construcción de las llamadas Casas de las Tres R: revalorización, redistribución y reducción del trabajo de cuidados.
Explicó que estos espacios, de los que se pretende construir 200 durante la administración. incluirán centros de atención infantil, casas de día para adultos mayores, áreas de rehabilitación para personas con discapacidad, lavanderías públicas gratuitas y comedores subsidiados.
“El mejor regalo que un gobierno puede hacer a las mamás es reducir las cargas que históricamente han recaído sobre las mujeres”, concluyó.
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