Lanzan SOS por 300 perros y gatos; víctimas de abandono o maltrato

El refugio Oceanican, sostenido por madre e hija, enfrenta el alza en costos y las inclemencias del clima para rescatar, rehabilitar y dar en adopción responsable a animales

Oceanican, ubicado en San Miguel Topilejo, Tlalpan, resultó afectado por las lluvias.
Oceanican, ubicado en San Miguel Topilejo, Tlalpan, aplica rigurosos protocolos para las adopciones.Daniel Betanzos

Las fuertes lluvias de los últimos dos meses han afectado no sólo a los habitantes de la capital, sino también a los animales de compañía, especialmente a quienes no tienen un hogar. 

Una de las instituciones impactadas es el refugio Oceanican, ubicado en San Miguel Topilejo, Tlalpan, donde cerca de 300 perros y gatos rescatados de abusos, abandono y maltrato luchan por sobrevivir ante las inclemencias del clima y el alza en los precios del alimento.

El refugio nació hace 16 años gracias a la visión de Areli y su profundo amor por la vida animal. Su madre, María Esther Mondragón, conocida como la “abuela de los perritos”, compartió las palabras con las que su hija la motivó a iniciar esta labor: 

Los perros no pueden trabajar, no pueden hablar, no pueden pedir y no los dejan entrar al metro. Los sacan y la gente los maltrata, entonces yo quisiera que los ayudáramos”.

Desde entonces, el refugio ha crecido para brindar atención integral a animales rescatados de la calle, antirrábicos o accidentes. Su protocolo de ingreso es riguroso: “Se recoge el perro, se lleva al veterinario, lo revisa y según el tratamiento que se le dé, ya cuando lo da de alta ya ingresa desparasitado, vacunado y esterilizado. Todos los de aquí están esterilizados”, explicó.

Mantener el lugar representa un desafío económico constante.
Mantener el lugar representa un desafío económico constante.Daniel Betanzos

Sobre la convivencia con los animales, María destacó la lección que ofrecen al ser humano: “Son leales, son unos seres impresionantes, hay que respetarlos, desde luego. El respeto que merecen ellos es muy importante y no nada más los perros, todos los animales”. 

Asimismo, expresó el dolor que causa el abandono: “Están sujetos a lo que el ser humano les da o les hacen o todo, pero que yo pienso que a mí me da mucha tristeza cuando la gente los abandona o los maltrata o los ponen a pelear, eso no es. Ellos sienten y yo he aprendido mucho de ellos. Demasiadas cosas. He visto su solidaridad”.

Mantener el lugar representa un desafío económico constante. “Se necesitan medicinas, camitas, correas, collares”, detalló María. 

Cada animalCada animal rescatado de maltrato o abandono recibe atención veterinaria, vacunas, desparasitación y esterilización obligatoria antes de ingresar.
Cada animalCada animal rescatado de maltrato o abandono recibe atención veterinaria, vacunas, desparasitación y esterilización obligatoria antes de ingresar.Daniel Betanzos

El refugio se sostiene gracias al trabajo de Areli como abogada penalista y a las pensiones de María, quienes destinan sus recursos sin interés personal para garantizar el alimento, agua y espacio de los animales.

Para incentivar la adopción responsable y evitar nuevos abusos, el refugio implementa un estricto proceso: “Para las adopciones pedimos comprobante de domicilio, su INE, copia y que resuelvan tres rigurosos cuestionarios”, además de realizar visitas de seguimiento. 

Al despedir a un animal adoptado, María concluye con cariño: “Pues van bien educados también, les decimos: ‘Pórtense bien, les doy su bendición’ y ya para que pues tengan una vida”. Con ello, Oceanican continúa ofreciendo vida, amistad y esperanza.