Comerciantes de Tlalpan temen desalojo y gentrificación de desniveles por el Mundial 2026
Comerciantes de los desniveles del sur de Calzada de Tlalpan denuncian posibles desalojos y gentrificación por las obras rumbo al Mundial 2026, tras más de 40 años de trabajo en la zona.

Don Roberto Ibarra recuerda que, hace 43 años, el gobierno del entonces Distrito Federal le pidió a él y a un grupo de comerciantes ambulantes del sur de la Calzada de Tlalpan que se reubicaran en uno de los 34 desniveles construidos debajo de la Línea 2 del Metro, con el fin de que los peatones pudieran cruzar de un lado a otro.
“Cuando estos pasos estaban solos parecían letrinas, parecían hoteles de paso. Mucha gente incluso tomaba taxi para irse al otro lado”, relató el locatario de mochilas y otros artículos, quien además se considera fundador de los desniveles de Portales.
De manera similar, María Acosta, quien tiene una estética en el desnivel de Nativitas desde hace 28 años, narró que antes “se hacían del baño, querían violar a las muchachas o a las personas que pasaban”.
Sara Hernández también describió una época difícil cuando llegó a los desniveles junto con su esposo e hijos hace 40 años. En el túnel de Nativitas pasaba la noche, pues aseguró que delincuentes se metían a robar y debían cuidar su mercancía; además, eran blanco constante de acoso y delitos durante los primeros años.
Hoy en día, desniveles como los de Viaducto, Chabacano, Nativitas y Portales cuentan con luz, agua e incluso cámaras de seguridad. Los locatarios que llegaron hace cuatro décadas los transformaron de túneles inseguros en corredores seguros para sus clientes.
Con inversiones en azulejo para el piso y cortinas metálicas para resguardar sus locales, los comerciantes han asumido durante años los costos de los servicios básicos, el mantenimiento y también la seguridad de los desniveles.
“No nos lo dieron, nos ha costado”, afirmó don Roberto.
En entrevista para Excélsior, los locatarios expresaron su preocupación por un presunto intento de desalojo con fines de gentrificación de sus espacios, ya que, en las pláticas sostenidas con Servicios Metropolitanos de la Ciudad de México (Servimet), no se les ha garantizado que puedan regresar a sus locales originales una vez concluidas las obras.
Según Jorge Delgado, quien desde hace 15 años tiene un pequeño negocio de imprenta en el desnivel de Nativitas, los comerciantes comenzaron a recibir cartas de Servimet con invitaciones a regularizarse; sin embargo, en reuniones presenciales les presentaron el proyecto y les informaron que les ofrecerían mil pesos para desalojar y que no todos podrían regresar.
Añadió que también se les propuso ser reubicados en una plaza de Izazaga, donde predomina el comercio chino, con el que no pueden competir en precios de mayoreo.
“Nos están dando la opción de ubicarnos en una plaza comercial en Izazaga, pero es de importación china”, señaló Franco Vargas, quien cuida el negocio de perfumes que su madre ha mantenido por más de 20 años.
“Yo ya no duermo de pensar que esto puede llegar a su final”, expresó Erick Moguel, quien tiene un negocio de sastrería en los desniveles desde hace 17 años.
Trabajos de remodelación en desniveles
Tras más de 40 años, los comerciantes de todos los desniveles deberán abandonar temporalmente sus locales debido a los trabajos de remodelación anunciados por el Gobierno de la Ciudad de México rumbo al Mundial de Futbol 2026.
De manera paralela a la rehabilitación de los bajopuentes, se desarrollará la Ciclovía Tenochtitlán, que conectará el Centro Histórico con el Estadio Azteca, así como un parque flotante sobre la Línea 2, de Tlaxcoapan a Chabacano, entre otros proyectos.
*brc
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