1. Cercanía. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, volvió a levantar el auricular para hablar con su homólogo Donald Trump, y la escena retrata una relación que mezcla cortesía diplomática con presión permanente. 14 llamadas después, la química política ya es natural. Washington aprieta en seguridad y comercio, mientras México opta por la interlocución estable. Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores, aparece como testigo de una conversación donde cada palabra pesa y cada visita se interpreta como supervisión amistosa. No es raro. Tras la caída de Nemesio Oseguera, el diálogo se volvió más frecuente.
2. Joya. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó 26.2 millones de visitantes internacionales y una derrama que confirma que el sector sigue financiando buena parte del optimismo oficial. Josefina Rodríguez, secretaria de Turismo, se ha vuelto una de las funcionarias con mejores números en la transformación, con cruceros al alza, aeropuertos saturados y el Tren Maya sumando pasajeros a la contabilidad política. La apuesta por atraer viajeros chinos revela ambición por diversificar mercados. Mientras otras áreas lidian con sobresaltos, el turismo entrega postales y divisas. La joya de la corona sigue brillando.
3. Reconocimiento. En política, las formas también son fondo. Y en el acto del Día de la Maestra y el Maestro no pasó desapercibido que fuera el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, quien detallara el incremento salarial de 9 por ciento al magisterio. No se informaron los pormenores de este aumento salarial, pero más que un anuncio administrativo, en el sector educativo se leyó como un espaldarazo directo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al trabajo político y operativo que Delgado Carrillo ha venido construyendo con los docentes del país. Calificación: aprobatoria.
4. Dulces sueños. El Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, que ha tenido como huéspedes distinguidos a personajes como Ismael El Mayo Zambada y Genaro García Luna, ahora también puede presumir que un colaborador del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, está disfrutando de sus instalaciones: Gerardo Mérida Sánchez, un general quien llegó como civil al gobierno de Sinaloa tras encontrarse en situación de retiro fue secretario de Seguridad, pero luego de ser señalado por las autoridades de EU por vínculos con el narco, se entregó. Vendió la plaza y ahora duerme en Nueva York.
5. Reiteración. La presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó la imagen del director de la CIA, John Ratcliffe, en La Habana para recuperar una de las posiciones más constantes de la diplomacia mexicana: diálogo sí, imposiciones no. Pidió un entendimiento entre EU y Cuba y dejó claro que cualquier acercamiento debe reconocer la soberanía de la isla. Mientras Donald Trump endurece frentes en la región, se insiste en la vieja doctrina de no intervención. México vuelve a ocupar el papel de observador prudente. En el Caribe, hasta una fotografía puede mover fichas.
