“Un alebrije es la materialización de nuestras pesadillas”

Con 10 años de trayectoria en  el Concurso y Desfile de Alebrijes Monumentales de la Ciudad de México, Alfredo Hernández destaca el aumento del nivel técnico y los retos de recorrer el empedrado de 5 de Mayo al Ángel de la Independencia 

Alfredo Hernández agradece que cada año aumente la competencia en el Concurso y Desfile de Alebrijes Monumentales de la Ciudad de México.
Alfredo Hernández agradece que cada año aumente la competencia en el Concurso y Desfile de Alebrijes Monumentales de la Ciudad de México.Mateo Reyes

Mientras muestra los materiales con los que hace desde hace una década sus monumentales alebrijes, el artesano Alfredo Hernández agradece que cada año aumente la competencia por “materializar nuestras pesadillas”.

En cada edición del Concurso y Desfile de Alebrijes Monumentales de la Ciudad de México emergen nuevos talentos de la cartonería, se utilizan y mezclan más técnicas plásticas y se crean animales más fantásticos.

“Cada año incrementa más y más (la competencia), pero, la verdad, qué bueno que es así”, dice entusiasmado por la justa de este fin de semana, organizada por el Museo de Arte Popular (MAP) y que entregará un premio de 70 mil pesos al primer lugar.

El artista plástico y artesano cartonero inició trabajando con sus familiares, luego comenzó a crear sus propios alebrijes y actualmente está patrocinado por la Escuela de Medicina Veterinaria y Zootecnia de Pequeñas Especies de la Federación Canófila Mexicana, por lo que sus diseños tienen como animal base a los perros.

En la edición pasada concursó con una pieza que combinaba un xoloitzcuintle con un ajolote, mientras que este año también presentará una criatura basada en un can.

El creador consideró que el certamen se ha convertido en una tradición que los artistas esperan cada año.
El cartonero consideró que el certamen se ha convertido en una tradición que los artistas esperan cada año.Mateo Reyes

Hernández, quien lleva 10 años participando en el certamen anual, aprovechó para explicar el origen de estas figuras de papel y engrudo nacidas de la invención de Pedro Linares en el siglo pasado durante un delirio de enfermedad, aclarando que no provienen de Oaxaca, donde se elaboran tonas y nahuales en madera, sino de la capital.

“Un alebrije esencialmente es un animal onírico, un animal fantástico, nacido de la creatividad, de las pesadillas del artesano”, indicó.

El alebrije como tal fue invención del artesano Pedro Linares, ya en el siglo pasado, quien, en un delirio durante su enfermedad en un sueño, imagina a estas criaturas y comienza a replicarlas en la técnica de la cartonería.”

El 18 desfile del Museo de Arte Popular partirá del Zócalo al Ángel de la Independencia con piezas de gran formato cuyas medidas mínimas son dos metros de alto, 1.80 de ancho y dos de largo.

Sin embargo, el recorrido representa un alto reto técnico para los participantes debido a tramos como la calle 5 de Mayo, a la que calificó como el “deshuesadero de alebrijes” por el desgaste estructural que provoca el empedrado sobre las plataformas de arrastre.

“Cuando te toca armarlo en uno o dos meses, pues darle día y noche, darle de diario para que salga en tiempo y forma, sobre todo, porque, si no la refuerzas bien o hay algo mal en la pieza, pues te pasa lo que nos sucede mucho al inicio del desfile en 5 de Mayo”, explicó.

Como la calle está empedrada y la plataforma va teniendo vibraciones, pues es lo que yo llamo el deshuesadero de alebrijes, ¿no? Se caen las alas, se te caen los cuernos, se empieza a ladear, pero insisto que, ya pasando todo 5 de Mayo, tu alebrije va a sobrevivir al resto del desfile.”

El creador consideró que el certamen se ha convertido en una tradición que los artistas esperan cada año.

El artista plástico está patrocinado por la Escuela de Medicina Veterinaria y Zootecnia de Pequeñas Especies de la Federación Canófila Mexicana.
El artista plástico está patrocinado por la Escuela de Medicina Veterinaria y Zootecnia de Pequeñas Especies de la Federación Canófila Mexicana.Mateo Reyes

“La competencia año tras año va subiendo, y no sólo va subiendo, sino que también se van descubriendo nuevos talentos, o sea, cada año entra una nueva persona y cada año, pues hay una nueva revelación de artesanos nuevos, artesanos jóvenes que tienen mucho talento y que, pues año con año los vamos descubriendo, ¿sabes?”, resaltó.

Y sí, respecto a la competencia, la verdad, cada año incrementa más y más y más y más. Pero la verdad, qué bueno, qué bueno que es así.”

Finalmente, el creador destacó que el certamen se ha consolidado como un punto de encuentro anual donde los artesanos de la capital y de otros estados intercambian ideas y técnicas que los nutren tanto en lo artístico como en lo personal.

“Lo bonito de concursar es que puedes intercambiar ideas con otros artesanos, que a final de cuentas, no sólo te nutren como artista, te nutren como persona”, destacó.

Asimismo, hizo un llamado a los asistentes a respetar las obras en el recorrido y su posterior exhibición pública sobre Paseo de la Reforma, recordando que no está diseñada para resistir el peso de la gente.

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