Refrescante
Con buen sabor de boca quedé el sábado al terminar el partido de la selección ante Australia. A pesar del mal primer tiempo, las cosas se corrigieron y terminaron por darnos una buena sensación. Es apenas el primer partido de Jaime Lozano como técnico oficial del Tri y ...
Con buen sabor de boca quedé el sábado al terminar el partido de la selección ante Australia. A pesar del mal primer tiempo, las cosas se corrigieron y terminaron por darnos una buena sensación. Es apenas el primer partido de Jaime Lozano como técnico oficial del Tri y es un momento muy agradable para decir que la forma en que Lozano se expresa en las ruedas de prensa y ante los medios es sumamente agradable.
Jaime es muy inteligente y parece saber cómo llevar la presión del puesto. Los errores más marcados del equipo mexicano fue poner de titular a Héctor Herera, quien ya no está para selección. Su paso a la MLS lo bajó muchísimo de nivel. Además, para ponerlo de titular tuvieron que mover a Edson Álvarez de central.
Todo este movimiento no sirvió de nada. El equipo se vio mucho mejor cuando llegaron los ajustes. Erick Sánchez en la mitad de la cancha le da otra velocidad al equipo y Álvarez tiene que estar en su zona. Además, faltó Luis Chávez, que está en Rusia. Se acabó el cuento de Herrera. No está para selección
Uriel Antuna fue el jugador que más lo intentó pegado a la raya derecha. El de Cruz Azul fue de lo más destacado del equipo y, aunque no pudo producir llegadas con peligro, sí se notó su estilo por la banda.
El eterno problema del futbol se repitió. En balón parado le remataron a Guillermo Ochoa desde muy cerca en un tiro de esquina y abrieron el marcador. Increíble que pasen los años y sigamos con el mismo problema.
En táctica fija nos siguen haciendo mucho daño y nunca se puede corregir con cualquier entrenador. Desconcentración histórica.
Ya que el equipo saltó al campo para la segunda mitad se vieron más intensos y hasta Santiago Giménez falló un penal que hubiera cambiado la historia del partido. Tuvo que llegar Raúl Jiménez para cobrar otro penalti y acertar para acortar distancias.
Y después el hombre de la noche apareció. César Huerta entró por banda izquierda y no dejó de pedir la pelota hasta que aprovechó un error de la defensa australiana para marcar un golazo con potencia de su pierna zurda. El Chino Huerta es el hombre del partido. Tiene condiciones y muchísima personalidad.
Así pues, veo el vaso medio lleno y soy optimista con el futuro. Sobre todo porque tenemos un entrenador que es autocrítico y acepta sus errores. Todo lo que vimos el sábado en Dallas fue refrescante.
