Ghana y Quiñones
Muy movida la semana con temas de selección en este momento que estamos en plena fecha FIFA. Hoy juega la Selección y lo hace ante un muy buen sinodal. Ghana es potencia en África y cuenta con futbolistas en los mejores clubes del mundo. Prueba de verdad para una ...
Muy movida la semana con temas de selección en este momento que estamos en plena fecha FIFA. Hoy juega la Selección y lo hace ante un muy buen sinodal.
Ghana es potencia en África y cuenta con futbolistas en los mejores clubes del mundo. Prueba de verdad para una Selección Mexicana a la que le urge elegir su once tipo y poner a jugar a los mejores en este momento.
Entiendo que Lozano quiera darles minutos a todos, pero lo ideal sería que el equipo que inicie ante Ghana sea el mismo que lo haga ante Alemania el próximo martes.
Hoy tenemos ganas de ver a una Selección nacional que tenga la pelota y ataque permanentemente. El rival es más alto y más fuerte, por lo cual el juego a nivel de piso será importantísimo.
Lozano tiene claro que gente como Ochoa, Edson, Orbelín y Lozano no le van a fallar. Ahora lo interesante es ver con quién los va a mezclar para hacer un equipo competitivo.
Yo quisiera ver una delantera con Chucky, Santiago y Huerta, pero el que decide se llama Jaime y se apellida Lozano.
Por fin en SUM se pusieron las pilas para ponerle adversarios de verdad al equipo mexicano. Ghana y después Alemania es de lo mejor que hemos tenido en mucho tiempo como partidos de preparación.
Y, además, hay que hablar de éxito económico, ya que jugarán en plazas donde casi nunca se presenta el combinado mexicano.
Y mientras todo eso pasa en Charlotte, aquí ya tiene Julián Quiñones su carta de naturalización. No entiendo por qué tantas prisas, pero ya es mexicano.
Ahora a cumplir con un jugador nacido en Colombia que viene a reforzar el ataque tricolor. Mal haría si pensamos que con Quiñones se resuelven todos los problemas del futbol mexicano.
Con Quiñones o sin él, la Selección tendrá los mismos resultados. Es una opción de ataque, pero no es la solución a nuestros problemas.
Lo verdaderamente importante sería producir más jugadores en las diferentes canteras del país y dejarlos madurar en primera división.
Exportar a Europa lo más pronto posible y bajar el número de extranjeros por equipo.
Y cómo olvidar que volver a los torneos sudamericanos sería lo mejor que podría pasarnos.
Julián Quiñones sabía perfectamente que si quería jugar un Mundial, lo puede hacer con México, porque en su natal Colombia nunca lo hubiera logrado.
Hay que darle tiempo de adaptación y tenerle paciencia, y también ver qué tanto le pesa la camiseta nacional.
Ghana, gran rival, y Quiñones, la noticia de la semana.
