Expectación
Hoy, en Texas, la selección mexicana busca un estilo de juego y un orden que puede imponer Jaime Lozano con tiempo suficiente para los eventos que vienen. Hoy volverá a ser un negocio el equipo nacional que provoca llenos donde se presenta y es evaluada dependiendo ...
Hoy, en Texas, la selección mexicana busca un estilo de juego y un orden que puede imponer Jaime Lozano con tiempo suficiente para los eventos que vienen. Hoy volverá a ser un negocio el equipo nacional que provoca llenos donde se presenta y es evaluada dependiendo solamente por el resultado.
La gente paga ver ganar a México no para verlo jugar. En este proceso que comienza rumbo al mundial de 2026 no tenemos una gran cantidad de futbolistas como para pelearse el puesto. Algunos, con el pasar del tiempo, demuestran que no hay nadie mejor que ellos, como es el caso de Guillermo Ochoa, quien, hoy por hoy, es el mejor arquero que tenemos.
Australia ha crecido con el paso de los años y a raíz de competir en la confederación asiática las cosas le van mejor. México es muy favorito, pero el sinodal puede ser interesante. No espero un funcionamiento de otro mundo, pero sí algunas cositas que Lozano le puede infundir a este equipo.
Yo insisto que lo prioritario es armar un equipo sólido y competitivo para la Copa América del 24 y, después, ya pensar en el mundial. Primero lo primero. Tenemos la expectación por ver cómo andan los seleccionados que juegan fuera del país como Edson Álvarez y Orbelín Pineda. También ver los progresos de Johan Vásquez que es titular en la liga donde hay los mejores defensores.
Y adelante quiénes, Raúl o Santiago para hacerse del puesto titular ante la ausencia de Henry. Yo creo que Santiago es el mejor del momento y puede jugar de nueve clavado a salir del área y ser un buen socio del centrodelantero.
Yo tengo muchas ganas de ver a Lozano con una lista de convocados que él hizo, si tomamos en cuenta que en la Copa de Oro él utilizó a lo que había convocado Cocca. Confío plenamente en Jaime Lozano, lo conozco perfecto desde hace muchos años y creo que con él se puede tener un buen proceso mundialista.
Hoy, por lo pronto, en el espectacular estadio de los vaqueros de Dallas veremos al equipo mexicano luchando por la posesión de la pelota y agredir constantemente al rival. Lo ideal sería, como siempre lo hemos platicado que estos partidos fueran en Sudamérica o en Europa, pero no se puede por las eliminatorias. Y, además, por el negocio.
Ese negocio que parece que nunca terminará de ser algo sagrado para los paisanos. Qué tanto tiempo de su fin de semana va a dedicar al aficionado para ver jugar a su selección, no tengo ni idea. Lo único que sé es que varios aún no perdonan lo que pasó en Qatar que provocó un terremoto en la Federación. Todos tienen una gran mentalidad positiva de que las cosas van a salir bien. Yo le digo a Lozano que no le crea a los directivos, porque, ante el primer mal resultado a crisis lo tratarán de quitar.
Veamos, pues, el México contra Australia. Hay expectación.
