Héroe inspirador: Fernando Valenzuela ondeó en todo lo alto del Yankee Stadium
Jorge Morales viajó con su hijo Aaron al Yankee Stadium para presenciar la coronación de Dodgers.

Jorge Morales tenía 10 años cuando llegó a Los Ángeles desde México. Era un niño sin conocer el idioma ni la cultura estadunidense. En medio de la incertidumbre encontró un héroe: Fernando Valenzuela. El icónico lanzador de Dodgers, con su estilo único y carisma inigualable, desató la Fernandomanía y se convirtió en un faro de esperanza para la comunidad latina.
Fernando inspiró a cientos de mexicanos, demostrándonos que podíamos triunfar en cualquier parte del mundo,” recuerda Jorge con sus ojos llorosos.
TE RECOMENDAMOS: Freeman, con doble festejo y dedicatoria al Toro
El vínculo de Jorge con Valenzuela no se desvaneció con los años. Casi cuatro décadas después, viajó con su hijo Aaron al Yankee Stadium para presenciar la coronación de Dodgers en las Grandes Ligas.
Fernando Valenzuela falleció la semana anterior, y la organización californiana rindió un homenaje a su legado colocando un parche con el número 34 en la franela.
DISTINCIÓN PARA UN ÍDOLO DE LA INFANCIA
Para Jorge fue una oportunidad para honrar la memoria de su ídolo de la infancia. Diseñó una bandera especial para la ocasión: en el centro, la imagen de Valenzuela, flanqueada por el logo de los Dodgers y la bandera de México.
Quería hacer algo que uniera a todos los que admiraron a Fernando. Utilicé una aplicación para diseñarla. No quiero ofender a nadie con mi bandera, sé que no es un producto oficial, pero es algo que me sirve para explicar lo que sentimos,” señaló Jorge, su voz cargada de orgullo.
El miércoles por la noche, en el Yankee Stadium, esa bandera se convirtió en un símbolo de unión y orgullo para los aficionados latinos. La bandera fue un punto de comunión. Varios fans pidieron fotografiarse con ella, como si al mismo tiempo fuera un trofeo y una ofrenda para el Toro de Etchohuaquila.
Apenas cayó el out 27 que decretó el triunfo de Dodgers sobre Yankees en la Serie Mundial, entonces Jorge sacó su bandera y la comenzó a ondear en la parte alta del jardín izquierdo.
La presencia de la bandera de Valenzuela no pasó desapercibida. Muchos se detenían para tomar fotografías y conversar con Jorge, creando un sentido de comunidad y solidaridad que trasciende las fronteras y el tiempo.
La imagen de Valenzuela, eternamente joven y enérgica, servía como un recordatorio del poder del deporte para inspirar y unir.
A mí me ayudó mucho Valenzuela, Me ayudó a creer en mí. Hoy soy director de una secundaria cerca de Los Ángeles. Mi hijo Aaron acaba de ingresar a la Universidad del Sur de California”.
CONSULTA AQUÍ LAS NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA
*mcam