El mar, su gran maestro
La nadadora Patricia Guerra le agradece al mar por ser su motor para cumplir con sus metas; ahora completa travesías para ayudar a los niños

PLAYA DEL CARMEN.
Patricia Guerra enciende su iPod interno dentro del agua y comienza a cantar una cumbia, luego sigue con una norteña, llega a las baladas y también hay espacio para música en inglés. Todo en compañía de su gran aliado o “su gran maestro”, como la nadadora define al mar. Así lo hará durante las próximas diez horas que durará su nueva travesía
La deportista de 46 años cumplió su máximo sueño que tuvo de niña al cruzar el Canal de la Mancha en 2004 y convertirse en ese momento en la tercera mexicana en conquistar la hazaña. Ahora nada por los niños, para ayudar a cambiar sus hábitos y su deseo es que en el futuro exista una población sana.
Cuando oyes las cifras que México es cuarto lugar en obesidad, que el 70 por ciento de la población mexicana tiene obesidad, te das cuenta que tienes que comenzar a trabajar con los chiquitos que son el semillero de este gran país y que al final del día se reduce a que si tú logras tener esos hábitos saludables de chiquito, pues al final del día vas a ser un adulto sano que puede poner el nombre de este país muy en alto y comenzar a cambiar esa conciencia”, dice la también directora de la Fundación IMSS y quien el pasado sábado nadó en la Riviera Maya para competar una travesía que se alargó a 10 horas 45 minutos y 52 segundos para la iniciativa Nado de Corazón.
Encontré el mejor pretexto, encontré lo que más me gusta hacer que es el deporte y si ya lo vamos a hacer y lo podemos hacer por una causa, pues qué mejor, es algo que tenemos que empezar a hacer y regresarle un poquito a este país y al deporte lo que nos ha dado y si nos podemos sumar con nuestros chiquitos mexicanos pues qué mejor”.
En el agua ha vivido grandes momentos, pero también le ha dejado sabias enseñanzas y momentos que marcaron su vida. En 2007, en su intento por cruzar el Estrecho de Magallanes y a 800 metros de alcanzar la meta, fue golpeada por una ballena y sufrió las fracturas de cadera y pelvis, dos vértebras de la columna y ambas rodillas. Las posibilidades que le daban de volver a caminar eran de un 30 por ciento.
Son situaciones que pasan, que te hacen más fuerte. Tenía dos opciones: cobrar el endoso de mi seguro o simplemente volver a poner un sueño lo suficientemente grande y comenzar a perseguirlo todos los días y decidí hacer eso. Decidí demostrarle a mi hijo Daniel que los sueños se persiguen, que los sueños se aterrizan, que al final del día el mejor patrocinador de sueños eres tú mismo y sales. No fue un tema sencillo, fue un tema complejo emocionalmente, pero al final del día yo sabía que tenía que salir de eso y que primero tenía que tener la aceptación de lo que estaba viviendo y de ahí volver a tomar rumbo y seguir nadando por causa”.
Guerra acepta que ese día ha sido el más complicado en su vida, pero también el que le ayudó para seguir peleando por sus sueños.
Nunca volví a correr como corría antes, no aguanto en el cine sentada dos horas. La nadada sigue siendo igual, que eso es un tema muy positivo; fue un alto en mi camino que me ayudó a valorar muchas cosas en mi vida y que al final del día puedo decir que esa ballena es hoy una bendición”, asegura.
El nuevo gran reto que culminó el pasado fin de semana, tuvo un arduo trabajo de preparación tanto fisicamente como en la logística con su equipo del que forma parte la experimentada Nora Toledano como su entrenadora. Al final, todo fue éxito a pesar de que las condiciones climáticas no fueron las ideales.
Con Nora decidimos la ruta y a partir de ese momento comenzamos a ver a quién le puede interesar este proyecto, a dónde podemos llegar y quiénes se pueden sumar. Se empieza a correr la voz. Hay un tema de principios, hay un tema de valores afines que hacen que se sumen al proyecto. Ahí es donde comienza la magia”, explica.
La rutina que realiza la nadadora de aguas abiertas es de 6x1. Seis días en entrenamiento por sólo uno de descanso. Todo para enfrentar una travesía, porque siempre todas son diferentes con una nueva enseñanza del mar.
Durante la travesía voy pensando muchas cosas, voy cantando cualquier cantidad de canciones y estoy muy pendiente de mi equipo. Daniel, mi hijo, siempre está presente, siempre está ahí; al final piensas que con cada brazada está más cerca de llegar y que cada brazada le está sumando a un chavito y al final puede hacer la diferencia.
Canto música de todo, el iPod interno que yo tengo va desde cumbia hasta norteña pasando por música en inglés y en español, la que llegue a mi mente esa es la mejor canción”.
Patricia Guerra asegura que la mente siempre ha sido su mejor aliada y eso trata de transmitir en su otra faceta con el coaching.
La idea surge de dar conferencias motivacionales, de empezar a meterte más en el tema humano y encontrar un excelente pretexto para transmitir que México es un país rico, que todos los mexicanos tenemos la capacidad de demostrar quiénes somos todos los días, de movernos hacia adelante, de empezar a decidir dónde ponemos nuestra atención y cómo cambiamos nuestros propios hábitos, nuestra propia vida hacia un mundo más positivo para nosotros y para su entorno, yo creo que surge de la misma iniciativa del mar, pero que se traduce ya en una profesión que es coach, una profesión que es dar conferencias y llevar la Fundación de la institución de salud más grande de este país.
La travesía fue seguida a distancia por las redes
La inicitiva Nado de Corazón, protagonizada por Patricia Guerra, se siguió en vivio por la página web de la Fundación IMSS y al mismo tiempo su pudieron realizar las donaciones. “ La Fundación IMSS despositará lo recaudado directamente a las guarderías, queremos dar la transparencia que se necesita”, dijo Guerra.

Brazadas de corazón para cumplir con la meta
Patricia Guerra salió de Cozumel el sábado por la mañana para iniciar la travesía que tendría como punto final la playa de Mayakoba. Aunque el recorrido inicial estaba planeado que terminara en seis horas aproximadamente, las condiciones climáticas de viento y lluvia alargaron la duración hasta superar las diez horas, pero eso no importó que la nadadora fuera esperada por familiares y amigos. Fue su mamá una de las primeras personas que la felicitó.
Un cruce atractivo
Nora Toledano fue la primera latinoamericana en cruzar el Canal de la Mancha en 1992. Desde entonces lo ha hecho en varias ocasiones tanto en individual como en equipo. Desde 2004 trabaja como entrenadora de Patricia Guerra y tras descubir lo fascinante de la ruta de la Riviera Maya, no duda que pueda ser un atractivo para los nadadores internacionales.
Es la primera vez que hace esta ruta de Cozumel a Mayakoba, ojalá se pueda establecer para que los nadadores internacionales lo vean como el Canal de la Mancha mexicano.
Toledano fue parte importante en la logística de la travesía que concluyó Guerra el pasado sábado. Antes realizaron viajes para estudiar las condiciones que podrían enfrentar y finalmente les dio el resultados esperado.
Es un honor ser parte de su equipo de trabajo desde 2004 cuando cruzó el Canal de la Mancha, la admiro por la iniciativa que tiene para completar retos deportivos.
La corriente que encontramos en esta ruta no es fácil por las condiciones que presenta, entonces ahí es donde tenemos que estudiar muy bien toda la estrategia que tenemos que seguir. Al final fueron más las horas de lo esperado, pero se cumplió el objetivo”.
cva