Argentina, ante un posible bicampeonato
En el papel, la Albiceleste tendrá un grupo que renueva las esperanzas para repetir el título mundial, a la espera de ver a Messi liderar nuevamente a los suyos

La revolución de Messi le hizo justicia en Qatar 2022. El astro argentino por fin obtuvo la joya que le faltaba a su corona con el título mundial, aunque hasta el momento se ha mostrado ambiguo respecto a su potencial participación en la Copa del Mundo de 2026.
La selección argentina arrancará la defensa de la corona en un grupo que comparte con Argelia, Austria y Jordania, por lo que, de entrada, parece una misión asequible.
Como sea, Argentina defenderá su título y, desde ya, es uno de los favoritos para el año que entra, con Julián Álvarez en la punta, con capacidad goleadora más que comprobada en la élite europea. Su energía, movilidad y olfato de gol lo perfilan como una de las principales amenazas ofensivas de Argentina.
En la portería, Dibu Martínez es una pieza fundamental en la seguridad defensiva de la Albiceleste. Famosos por sus atajadas decisivas en momentos clave, su liderazgo será habitual en cada jugada, en cada minuto de los partidos y el mediocampo perfectamente patrullado por Alexis Mac Allister. Le sobran elementos convocables a Argentina, que tranquilamente confromaría dos equipos competitivos.

CÓMO LLEGÓ ARGENTINA
En las eliminatorias sudamericanas, el destino de Argentina quedó sellado con la frialdad de un 0-0 ajeno. El empate entre Uruguay y Bolivia, disputado el 25 de marzo de 2025 en El Alto, bastó para que el equipo de Lionel Scaloni asegurara su boleto al Mundial 2026. De ese modo, Argentina se convirtió en la primera selección sudamericana en clasificar al torneo Norteamericano.
La noticia recorrió los rincones del continente, las celebraciones no pudieron contar con mejor escenario con una victoria por 4-1 sobre Brasil, en el clásico de clásicos de selecciones sudamericanas, coronó la campaña con autoridad.
NUEVO DESTINO
Este nuevo Mundial marcará la continuidad más longeva de Argentina. Será su decimocuarta clasificación consecutiva, dato que evoca la historia. La última vez que no estuvo presente en una cita mundialista fue en 1970.
También, desde su épica consagración en Qatar 2022, la Albiceleste carga con el título mundial y con esperanzas renovadas. En esa final dramática ante Francia, tras un 3-3 que mantuvo al planeta en vilo, ganó el campeonato en penales, con lo que bordó una tercera estrella en su playera.

ORGULLO ALBICELESTE
Entre el ruido de las eliminatorias, la historia reciente de Argentina parece un relato de continuidad con orgullo. Scaloni y sus dirigidos entendieron que llegar como campeón a la cita con los 48 mejores del mundo supone una altísima responsabilidad.
Sin dramatismos, con eficacia pura, sellaron su presencia, a lo campeón mundial. La mezcla de veteranía, rehenes de gloria reciente, y una nueva camada dispuesta a honrar la Albiceleste, marcó un proceso sostenible.
UN BICAMPEONATO POSIBLE
Ahora, cuando se acerca la cita mundialista en 2026, el reto va más allá de repetir la presencia. Argentina defenderá un trono, con la presión que eso implica. Será su decimonovena aparición mundialista, y estará entre las favoritas, no únicamente por su pasado, sino por su presente por un equipo renovado, sólido, consciente de su historia.
En Italia 1990, Argentina peleó a muerte, con la calidad y el coraje de Maradona como estandarte. Se quedaron a un paso del bicampeonato. Ahora la historia es distinta. Argentina estará en el Mundial 2026 con la corona puesta, encaminada por méritos propios y con la ambición intacta tras unas eliminatorias muy bien llevadas.
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