Frank Gore supera la adversidad
El corredor de los Potros afrontó muchos inconvenientes para convertirse en uno de los corredores de élite de la NFL

CIUDAD DE MÉXICO.
El camino de Frank Gore para llegar a la NFL no fue fácil, pero, para él, el momento que más recuerda fue cuando vio por primera vez a su mamá, Lizzie, drogándose. “La vi inhalando cocaína. Creo que yo estaba en el segundo año de preparatoria. Me senté con ella y le pregunté: ¿por qué?”.
Eso fue todo lo que necesitó Lizzie para decidirse a dejar las drogas y, aunque no volvió a consumirlas, falleció en 2007 por problemas con los riñones.
En 2015 Gore firmó como agente libre con los Potros después de 10 años con los 49’s de San Francisco. Pero en su infancia llegar a la NFL era un sueño casi imposible; lo que él simplemente quería era llegar a jugar con algún equipo universitario y tener un mejor futuro.
9 temporadas con más de mil yardas acumula en su trayectoria el corredor Frank Gore, quien ha jugado con San Francisco e Indianápolis
Una dislexia severa que le generó problemas para aprender a leer y escribir fueron obstáculos académicos. Con sus problemas, Frank sólo aspiraba a un diploma de educación especializada, pues era muy complicado que entrara a la universidad. Pero su coach, Joe Montoya, lo ayudó para seguir en la escuela y graduarse.
Como uno de los mejores prospectos, Gore recibió una beca de la Universidad de Miami, en su ciudad natal. Aunque Mississippi le ofreció el puesto de titular, él quiso estar cerca de su mamá, quien ya necesitaba diálisis.
Aunque problemas de lesiones amenazaron su carrera, fue elegido en la primera ronda del Draft de 2005 superando su más grande sueño: hoy ya ha jugado un Super Bowl (2012) y tiene cinco
Pro Bowls.
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