La Plaza México, cuna de nuevos talentos del capote
La escuela taurina del coso de Insurgentes se posiciona como una fuente de noveles valores de la tauromaquia

CIUDAD DE MÉXICO.
La escuela taurina de la Monumental Plaza de Toros México fue creada en el 2013 por iniciativa del matador Miguel Ortas y el empresario del coso de Insurgentes, el doctor Rafael Herrerías, en repuesta a la inquietud de ambos para que el inmueble taurino por excelencia fuera referente en la formación de talento.
Desde su inicio a la fecha, este templo de la enseñanza cuenta con alrededor de 80 niños y cuatro de ellos ya son matadores de toros, sin embargo se presentó una deserción que ha mermado la generación de savia nueva en la tauromaquia.
Hemos tenido mucho apoyo por parte de la empresa de la Plaza México, con intercambios con otros países con los chicos que tenemos para que conozcan otras culturas que los ayuda como personas. El requisito principal es que sigan estudiando y mantengan buenas calificaciones, tratamos de motivarlos de algún modo, por ejemplo, llevándolos al campo, consiguiéndoles becerra de su tamaño, yendo a los tentaderos. Durante la temporada grande, vinieron matadores como el maestro Juan José Padilla, ‘El Juli’, Morante de la Puebla, gente que son ídolos que para ellos son importantes”, comentó Ortas.
Los niños juegan un papel fundamental en la escuela taurina de la Plaza México. En esta etapa, más que cuestiones técnicas con capote y muleta, se les enseña a los infantes a convertir el momento frente a una vaquilla de 50 kilos en una recreación, un momento de esparcimiento en el cual compiten y comienza a desarrollarse en ellos el hábito de la disciplina, algo que, además de la vocación, resulta clave en esta labor.
A los niños no se les puede forzar en esto y deben de desenvolverse de acuerdo a su edad. Ha sido una gran satisfacción porque surgieron cuatro chicos y dos de ellos han sido triunfadores, nos enorgullecen en otros países y en tres años hemos logrado mucho".
Los padres de familia han respaldo a sus hijos en esta difícil profesión pero entienden la actividad en la niñez, como un distractor a las obligación habituales y cotidianas.
Los padres no representan un problema porque son accesibles, hay papás que están vueltos locos con los hijos, el papá de uno de ellos, Paco, fue torero, hay veces que debemos frenarlo un poco porque quiere que haga todo el hijo y tiene que esperar que el niño se desarrolle más, entonces sí hay apoyo e involucramiento por parte de los padres".
Una de esas promesas y bandera de esta institución es Luis Manuel Castellanos, el alumno más avanzado y brillante. Un chico de 18 años con sueños, aspiraciones y miedos como cualquiera, amante del estilo de José Miguel Arroyo "Joselito" y admirador del talento de Arturo Saldívar.
Ha sido un proceso duro pero satisfactorio, el camino no ha sido fácil pero estoy contento, próximamente iré a Colombia y estaré, primero Dios, en la temporada de novilladas en la Plaza México, que es la que me causa más ilusión. A mediados del año pasado fui a España, estuve en la escuela taurina de Colmenar Viejo. Fue una campaña española muy provechosa, toreé en diez novilladas, en nueve de ellas salí triunfador. Soy un fiel seguidor de José Miguel Arroyo "Joselito". Tuve oportunidad de verlo en Madrid y personalmente me llena mucho, también me identifico con el estilo de Arturo Saldívar, esos son los conceptos que quiero tomar", declaró el joven.
Los integrantes de esta escuela cuentan con preparador físico y psicóloga. El aspecto mental es básico para templar el carácter y la personalidad; tanto un triunfo desbordante, como una mala tarde pueden marcar la carrera para bien o para mal de estos diestros.
Para el torero es importante mantener un equilibrio, llegan momentos de triunfo en los que estás arriba y otros de fracaso. La vida de un torero es de extremos, después de una mala tarde te llegas a sentir vacío y un psicóloga trabaja conmigo para ayudarme".
El matador Christian Ortega es uno de los docentes del recinto y traslada su experiencia a los ruedos con las nuevas generaciones.
Cuando una profesión te da algo tienes que retribuirle lo que te ha dado y en este caso la mejor forma de hacerlo es enseñando, los jóvenes necesitan referencias y para corregir errores ayudan mucho las repeticiones porque delante del toro esto puede suceder. Las primeras enseñanzas son para aleccionar al torero a conocer los terrenos y los tercios, a tomar capote y muleta para después comenzar con las diferentes suertes. La próxima temporada de novilladas se espera que aparezcan al menos dos exponentes de la escuela y es bueno que salgan elementos de la casa", señaló Ortega.
En el mes de junio se realizará un curso de verano en el cual se impartirán prácticas de campo, clases teóricas y otras novedades.
fdr