Suye Suenaga, la mujer que cura a Leones Negros de la U de G

Se trata de la primera doctora en México que trabaja en un equipo de Primera División, habla de su experiencia en el futbol nacional

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CIUDAD DE MÉXICO, 8 de marzo.- La voluntad de la doctora Suye Suenaga era especializarse en urgencias quirúrgicas. No le bastó con graduarse de la Universidad de Sinaloa, sino que la intención de hacer un posgrado la llevó a buscar la oportunidad en la Universidad Autónoma de Guadalajara.

Casi siempre los viernes por la noche escuchaba que la comunidad estudiantil en un sector se apresuraba para asistir al Estadio Tres de Marzo para ver los partidos de los Tecos y fue de esa forma, en algunas visitas ocasionales, cuando comenzó a disfrutar el futbol.

No sabía Suye Suenaga que la invitación hecha por la familia Leaño, por aquel entonces dueños del equipo para trabajar en las divisiones inferiores, terminaría siendo el portón para convertirse en la primera mujer en los servicios médicos de un equipo de futbol de Primera División. Desde agosto de 2014 está en la banca de los Leones Negros,  al lado de los jugadores, al pendiente de cualquier eventualidad.

Nunca me he sentido discriminada ni que me hayan puesto obstáculos; al contrario, todos conmigo son muy educados y caballerosos. Es un medio totalmente masculino, pero me he sabido ganar la confianza y el respeto de todos”, señala la doctora Suenaga, quien no cumple aún los 30 años, “pero me cayó de sorpresa que me invitaran los Leones Negros. En la Autónoma de Guadalajara lo entendí, porque ahí hice mis estudios, pero que me llamaran de un equipo profesional, era todo distinto”.

De cualquier forma, Suye Suenaga recuerda que con Tecos alcanzó a salir en un par de partidos al banquillo del equipo.

Es maravilloso el mundo del futbol. Lo importante es que tienes que entender cómo está la situación. Los estadios son difíciles a veces, pero debo estar concentrada. Me gusta que se valore el trabajo, siento que se van abriendo oportunidades y hay igualdad de género. El mundo del futbol no es tan cerrado como parece”.

La doctora Suenaga es algo inhibida. No le gusta aparecer demasiado, entendiendo también que el equipo al que pertenece cada semana se juega la permanencia en Primera División.

Viajo con los chicos, vivo sus problemas, las presiones y todo lo que eso conlleva, por lo mismo trato de estar más concentrada. No quiero que por un error médico haya desventaja. Vivimos a tope esta experiencia. Creo que mi deseo siempre fue el de ayudar, de curar a las personas y la vida me puso en un sitio especial, porque es diferente todo lo que nos rodea”, relata.

En 2013 le dieron oportunidad de salir por primera vez a la banca con los Estudiantes Tecos.

Fue algo increíble. Sabía que al salir a la cancha con todo el equipo pertenecía de alguna u otra manera al futbol y con eso se rompían los paradigmas. Las mujeres pueden alcanzar cualquier puesto de trabajo, es cuestión de luchar por el sueño. De alguna manera me siento bien por tirar barreras en algo como el futbol, que se piensa que sólo es de los hombres”, afirma la doctora de la UdeG.

Una doctora española se hizo famosa con el Chelsea. Eva Carneiro es la jefa de los servicios médicos del club londinense y, en más de una ocasión, se ha visto envuelta en problemas y situaciones incómodas.

“No me pasa tanto así”, relata Suenaga; “ella es inspiración por la categoría en la que se desenvuelve y lo que ha pasado. Hace poco vi que le gritaban cosas desde la tribuna y que algunos jugadores rivales la presionaban, pero es cuestión de carácter. Me gusta lo que hace y por supuesto que ahora que estoy en el futbol quiero escalar como ella sin desestimar nada de lo que existe en el medio”, señala la doctora Suenaga.

La selección mexicana de futbol tiene entre sus filas a Beatriz Boullosa en la parte de nutrición y a Parma Aragón en el departamento de sicología, sobre todo al pendiente de las selecciones menores, se le menciona.

Me encantaría en algún momento dado llegar a Selección Nacional, hacer lo que más me apasiona al máximo nivel. Ahí hay mujeres que lo han hecho muy bien y me sirven de fuerza para no bajar los brazos.”