Retrato hablado: Sergio Valdeolmillos, hombre de retos
El español, entrenador de la Selección Mexicana de basquetbol, transformó en tres años una historia de fracasos y colocó al combinado nacional en una posición inédita en un Mundial, con una clasificación a segunda ronda

CIUDAD DE MÉXICO, 7 de septiembre.- En la banca de la Selección Mexicana de basquetbol hay un español de sangre fría. Un entrenador que llegó al país por curiosidad hace casi tres años y se ha especializado en torear con elegancia cada uno de los conflictos de este deporte en el ámbito nacional. Sergio Valdeolmillos (Granada, 4 de abril de 1967), fue el artífice que condujo al equipo nacional por primera vez en la historia a una segunda ronda en un Mundial.
La llegada de Valdeolmillos sucedió entre necesidades y curiosidad. Era el verano de 2011 y había que armar una nueva convocatoria a la selección. “Pep Claros, entrenador con el que México ganó la plata en los Centroamericanos de Mayagüez 2010, no podía seguir en el cargo. Entonces me recomendó a Sergio para los Panamericanos de Guadalajara”, recuerda Modesto Robledo, actual presidente de la Asociación Deportiva Mexicana de Basquetbol (Ademeba).
Robledo tenía una lista de candidatos y preguntó a Claros cuál era el mejor y la respuesta fue: Sergio Valdeolmillos, un coach con experiencia en la liga española ACB: cinco años y medio como responsable del Granada y Ourense Baloncesto, así como cuatro años y medio más como asistente de diversas franquicias, preparado académicamente y, se sabría después, especialista en el manejo de crisis.
Claros llamó a Valdeolmillos e incluso le sugirió jugadores para su primera lista de convocados. Sergio aceptó. “Nunca había dirigido una Selección Nacional. Había estado muchos años en la liga ACB, pero era como una posibilidad de ir a unos Juegos Olímpicos de América tomar ese cargo”, diría Valdeolmillos años después.
En medio del conflicto federativo en México y la posibilidad de que el país no tuviera representación de basquetbol, Valdeolmillos afrontó la crisis trabajando con sus primeros elementos. Hombre de carácter inquebrantable, no aceptó la propuesta de que Horacio Llamas, primer mexicano en la NBA en los 90, fuera parte del grupo y ante esa negativa le siguió la de Eduardo Nájera, único NBA en ese momento, quien rechazó unirse al grupo que afrontaría el reto de Guadalajara 2011.
Valdeolmillos logró lo que antes era impensable. México alcanzó la final y perdió por dos puntos ante Puerto Rico. El basquetbol mexicano, emproblemado desde hacía más de una década por conflictos federativos, tuvo su primer éxito bajo el mando del español.
Es como un papá. Lo aprecio mucho desde que lo conocí en los Panamericanos. Es un hombre derecho que te dice las cosas como son, nunca te va a echar mentiras, es directo, formal”, cuenta Lorenzo Mata, uno de los elementos mexicanos de ese equipo. “Es un motivador, lo sicológico lo trabaja muy bien. Sabe lo que es mental y lo que no, luego le decíamos que estábamos cansados y él respondía que todo estaba en la mente y la cabeza, en dos horas ya estábamos entrenando porque nos hacía ver todo lo que está en juego.”
Valdeolmillos había demostrado que era capaz de manejar un grupo y afrontar situaciones difíciles. “Sergio es un personaje no sólo en el ámbito deportivo, tiene un doctorado en pedagogía por eso se le facilita tener una buena comunicación, tiene una maestría en España de entrenador de basquetbol, es catedrático que se dedica a la motivación y capacitación del deportista”, explica Carlos Padilla, presidente del Comité Olímpico Mexicano.
Para llegar al Mundial, Valdeolmillos afrontó cosas que jamás había tenido frente a sí en España. Llevó al equipo al título continental en 2013 al ganar contra todos los pronósticos el Premundial de las Américas, luego de que México entró al evento venezolano por invitación al haber sido quinto del Centrobasket de 2012. Con el pase a España 2014 hizo propuestas como conformar una Selección Nacional B, la cual no fue atendida y luego sorteó cuestionamientos sobre su salario, de uno sus estrellas, Gustavo Ayón, cuando la preparación del equipo se retrasó hace unos meses. A pesar de los conflictos, el español y el equipo mexicano dejaron una buena impresión en el Mundial. Él tiene contrato hasta los Panamericanos de Toronto 2015, pero sigue pujando porque las estructuras nacionales cambien. Ha dicho que su tiempo en México no será largo y no sabe si continuará luego de que muchas de las promesas que le hicieron para que dirigiera no se cumplieron. Él cumplió con su meta a fin de cuentas.
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