Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 16 febrero 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin maquillaje

DE NUEVO A LA LUNA

Señor La Mont,  cuando pensábamos que la carrera espacial era cosa del siglo XX ¿por qué la exploración espacial vuelve a estar de moda?

 

R: Porque ahora ya no es sólo una carrera entre países, sino entre empresas. Misiones privadas y públicas planean volver a la Luna de forma regular esta década, y Marte dejó de ser ciencia ficción para convertirse en objetivo estratégico. La exploración espacial se volvió un negocio: minería lunar, turismo orbital, satélites de nueva generación.

 

Pero también hay un impulso cultural. En un mundo saturado de pantallas, mirar hacia afuera —literalmente hacia afuera del planeta— vuelve a despertar imaginación. La exploración espacial funciona como recordatorio de que todavía hay fronteras por cruzar, incluso cuando Google Maps parece haberlo cartografiado todo.

 

EN DESUSO

Don Alfredo, ¿qué palabras españolas han caído en desuso y la RAE ha eliminado? ¿De verdad la RAE elimina palabras? ¿Cuáles han desaparecido del diccionario?

 

R. Le comparto que las palabras sí, desaparecen. El español también tiene su cementerio lingüístico. En los últimos cien años, la RAE ha retirado 2 mil 793 palabras por falta de uso, según una exposición del Instituto Cervantes dedicada justamente a estos “términos fallecidos”. Son palabras que nombraban oficios, objetos o costumbres que ya no existen: desde herramientas agrícolas hasta expresiones medievales que hoy sonarían a conjuro.

 

En julio de 2024, la RAE eliminó nueve palabras que ya no aparecían en el habla cotidiana. Estas fueron: agibílibus, almocadén, almocadén, amover, botarate (en una de sus acepciones), celemín (como medida antigua), cuévano, dujo y zangarriana. Algunas eran tecnicismos agrícolas, otras regionalismos muy localizados y otras, simples supervivientes de textos antiguos.

La lógica es simple: si nadie las usa, el diccionario deja de registrarlas. Pero su desaparición también abre una pregunta cultural: ¿qué mundos se pierden cuando una palabra se apaga? La lengua avanza, sí, pero también olvida, y usted, por ejemplo, ¿alguna vez ha utilizado alguna de estas palabras?

 

SOBRETURISMO

¿Por qué tantos destinos turísticos están limitando la entrada de visitantes? Cada vez más ciudades hablan de “sobreturismo”. ¿Qué está pasando?

 

R: Lo que está pasando es que el turismo masivo dejó de ser una bendición automática. Ciudades como Venecia, Barcelona o Kioto han tenido que imponer tarifas de acceso, límites diarios o restricciones a los cruceros porque la afluencia supera su capacidad de carga. El fenómeno tiene nombre: overtourism, y ocurre cuando la cantidad de visitantes afecta la vida local, la infraestructura y hasta el patrimonio.

 

La paradoja es que las redes sociales —que promocionan destinos con millones de fotos— son parte del problema. Un callejón “instagrameable” puede atraer más gente que un museo entero. El turismo sigue siendo vital para muchas economías, pero ahora exige equilibrio: menos masas, más experiencias sostenibles.

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