IMSS despide a “Luchita”, legado de 42 años de solidaridad y vocación de voluntariado
María de la Luz Carmona de Elizarraráz fue la única "Voluntaria Diamante" en el país.

La madrugada del jueves 27 de agosto falleció a los 82 años María de la Luz Carmona de Elizarraráz, conocida afectuosamente como "Luchita", quien fuera la única "Voluntaria Diamante" en el país y la figura de mayor trayectoria en el Voluntariado del Instituto Mexicano del Seguro Social. Su deceso, provocado por un infarto al corazón, cierra una prolífica vida institucional dedicada de manera ininterrumpida a la solidaridad y la empatía social.
Carmona de Elizarraráz se incorporó al organismo voluntario en 1984. A lo largo de 42 años de servicio altruista, asumió responsabilidades clave dentro de la estructura operativa de asistencia, desempeñándose como tesorera, coordinadora, delegada voluntaria y tallerista. Su labor abarcó el acompañamiento a enfermos en hospitales de alta especialidad —como el Centro Médico Nacional Siglo XXI—, el dictado de talleres contra las adicciones y la promoción de manualidades en comunidades rurales y centros penitenciarios.
"Yo nací en el Instituto Mexicano del Seguro Social y me voy a morir en el Instituto Mexicano del Seguro Social... El Instituto se inauguró en 1943, yo nací en 1944. Entonces para mí es todo", solía afirmar sobre su estrecho vínculo identitario con la institución pública.
En su trayectoria reciente destacan sus aportaciones a la agenda de salud pública con enfoque de género. "Luchita" fue colaboradora fundamental en el programa Soy Rosa IMSS, iniciativa dedicada a la fabricación artesanal de prótesis mamarias para mujeres sobrevivientes de cáncer de mama. Su formación profesional como licenciada en Contaduría, complementada con estudios interdisciplinarios en Psicología y Tanatología, le permitió orientar un modelo de atención integral centrado en el apoyo emocional de los pacientes hospitalizados y sus cuidadores.
Bajo la directriz actual de la doctora Alejandra Aburto de Robledo, titular del Voluntariado del IMSS, la institución rindió un homenaje y reconocimiento público al legado técnico y humano encomendado por Carmona, destacando su papel como referente ético para las nuevas generaciones de brigadistas en el sector salud.
Con su partida, el Voluntariado del IMSS pierde a su referente más longevo, cuyo trabajo en equipo, compromiso y equidad dejan una impronta imborrable en la historia de la asistencia social pública en México.