La primera injusticia de la silla eléctrica: la tragedia de Sacco y Vanzetti
Hablando de posibles injusticias judiciales, el 23 de agosto de 1927, después de siete años de apelaciones y protestas, Sacco y Vanzetti fueron ejecutados; su muerte desató protestas a nivel mundial

La ejecución de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti en 1927 marcó un trágico momento en la historia de Estados Unidos, donde el miedo, la xenofobia y la intolerancia política se combinaron para sellar el destino de dos inmigrantes italianos.
Sacco y Vanzetti, ambos anarquistas, se convirtieron en símbolos de la injusticia judicial, dejando un amargo sabor a nivel mundial. Este episodio expuso las profundas divisiones sociales de la época, y dejó una advertencia perdurable sobre los peligros de permitir que el prejuicio y el miedo prevalezcan sobre la verdad y la justicia.
¿Qué les pasó a Sacco y Vanzetti?
Sacco, un zapatero, y Vanzetti, un vendedor de pescado, llegaron a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. Ambos estaban fuertemente comprometidos con el movimiento anarquista, que promovía la abolición del Estado y las estructuras capitalistas mediante la acción directa.
El 15 de abril de 1920, en South Braintree, Massachusetts, un guardia de seguridad y un pagador de una fábrica de zapatos fueron asesinados durante un robo. Testigos describieron a los criminales como "hombres de apariencia italiana". En medio de la paranoia anticomunista y anarquista que impregnaba el país tras la Revolución Rusa y la Primera Guerra Mundial, Sacco y Vanzetti fueron arrestados el 5 de mayo de 1920, acusados de ser los responsables de estos crímenes.
El juicio
El juicio de Sacco y Vanzetti comenzó en 1921 y estuvo inundado de irregularidades. Testigos identificaron a los dos hombres, pero sus testimonios eran contradictorios y poco fiables. Además, surgieron pruebas que sugerían que la evidencia balística presentada por la fiscalía había sido manipulada.
El juez del caso, Webster Thayer, mostró un fuerte sesgo en contra de los acusados, lo que levantó sospechas de que el juicio estaba influenciado más por la ideología política que por los hechos. A pesar de las múltiples apelaciones y el creciente clamor internacional por su liberación, ambos fueron declarados culpables y condenados a muerte.
Consecuencias y ejecución
El 23 de agosto de 1927, después de siete años de apelaciones y protestas, Sacco y Vanzetti fueron ejecutados en la silla eléctrica. Su muerte desató protestas a nivel mundial, con manifestaciones en ciudades como París, Londres y Buenos Aires. Muchos consideraban que su ejecución era un acto de injusticia motivado por el prejuicio racial y político.
Legado
El caso de Sacco y Vanzetti dejó una marca indeleble en la historia de Estados Unidos. Representa un símbolo de la lucha contra la opresión y la injusticia. En 1977, cincuenta años después de su ejecución, el gobernador de Massachusetts, Michael Dukakis, emitió una proclamación admitiendo que Sacco y Vanzetti no habían tenido un juicio justo y declaró que "cualquier desgracia debe ser perpetuamente removida de sus nombres".
Su historia sigue siendo una advertencia sobre los peligros de permitir que el miedo y el prejuicio dicten los procesos judiciales.
Cultura popular
La historia de Sacco y Vanzetti ha sido inmortalizada en la cultura popular, especialmente en la música. Una de las canciones más destacadas es "Here’s to You", escrita por Joan Baez y Ennio Morricone para la película de 1971 "Sacco e Vanzetti". La canción se convirtió en un himno de protesta y justicia, y su letra sencilla y poderosa refleja el sentimiento de lucha y resistencia que ambos hombres inspiraron.
La ejecución de Sacco y Vanzetti sigue siendo un poderoso recordatorio de la importancia de un sistema judicial imparcial y la protección de los derechos civiles.
N. de la R. La ejecución de Sacco y Vanzetti es uno de los casos más emblemáticos de la historia judicial en los Estados Unidos, principalmente por las irregularidades y la evidente influencia del clima político de la época en el juicio. En ese momento, el país estaba sumido en la Primera Red Scare (Primera Gran Amenaza Roja), un período de intensa paranoia anticomunista y antianarquista que siguió a la Revolución Rusa de 1917 y los disturbios laborales. Esto contribuyó significativamente a la percepción pública y al veredicto del caso. Además, es importante señalar que la proclamación del gobernador Michael Dukakis en 1977, en la que reconoció la injusticia cometida contra Sacco y Vanzetti, no fue una exoneración oficial, sino más bien una admisión simbólica de que el juicio estuvo profundamente viciado por prejuicios. La proclamación declaró el 23 de agosto de 1977 como el "Día de Sacco y Vanzetti" en Massachusetts. El caso también subraya la importancia de la independencia judicial, ya que el juez Thayer, que presidió el juicio, fue criticado por su evidente hostilidad hacia los acusados, calificándolos en privado de "anarquistas bastardos". Esta actitud sesgada ha sido motivo de estudio y crítica en la historia judicial estadounidense, destacando cómo las creencias personales y los prejuicios pueden influir negativamente en el proceso legal.
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