No siempre hay convulsiones: las señales silenciosas de epilepsia que muchos padres ignoran

La epilepsia en niños no siempre provoca convulsiones y puede presentarse con ausencias breves, mirada fija y cambios de atención que suelen pasar desapercibidos.

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La epilepsia en niños no siempre se presenta con convulsiones visibles o episodios dramáticos.Inteligencia Artificial.

La epilepsia en niños no siempre se presenta con convulsiones visibles o episodios dramáticos. En muchos casos, los primeros indicios pueden ser sutiles, breves y fácilmente confundidos con distracción, problemas de conducta o falta de atención. 

Esto provoca que el diagnóstico se retrase, lo que puede afectar el aprendizaje, la vida social y el bienestar general del menor.

Reconocer las señales tempranas de epilepsia es fundamental, ya que un diagnóstico oportuno permite iniciar el tratamiento adecuado y mejorar significativamente la calidad de vida del niño y su familia.

La epilepsia es un trastorno neurológico crónico caracterizado por la presencia de crisis recurrentes, causadas por una actividad eléctrica anormal en el cerebro. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una de las enfermedades neurológicas más comunes en la infancia y puede manifestarse de múltiples formas, no solo mediante convulsiones generalizadas, sino también con episodios breves de desconexión, movimientos involuntarios o cambios repentinos en el comportamiento.

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Una de las formas más frecuentes de epilepsia en la infancia es la epilepsia de ausencia, que suele pasar desapercibida porque no implica caídas ni movimientos bruscos.Canva

Señales que parecen “distracción”, pero pueden ser crisis (ausencias)

Una de las formas más frecuentes de epilepsia en la infancia es la epilepsia de ausencia, que suele pasar desapercibida porque no implica caídas ni movimientos bruscos.

Durante estas crisis, el niño puede quedarse mirando al vacío durante unos segundos, no responder cuando se le habla, parpadear rápidamente o realizar pequeños movimientos faciales, para luego continuar con su actividad como si nada hubiera ocurrido.

Estos episodios suelen durar entre 3 y 20 segundos, pueden presentarse varias veces al día y, en muchos casos, se confunden con falta de atención, ensoñación o “estar distraído” en el salón de clases. 

Mayo Clinic señala que muchos niños con este tipo de epilepsia son etiquetados erróneamente como desatentos antes de recibir un diagnóstico correcto.

Si notas que tu hijo “se desconecta” con frecuencia, aunque sea por segundos, y esto ocurre de manera repetida y sin causa aparente, es importante registrar estos episodios e informarlo al pediatra o neurólogo infantil para una evaluación más profunda.

Movimientos extraños o comportamiento repetitivo

No todos los episodios epilépticos implican pérdida total de conciencia o convulsiones amplias. Algunas crisis, especialmente las llamadas crisis focales, pueden presentarse con signos más discretos, como:

  • Movimientos repetitivos, por ejemplo, masticar sin comida, frotarse las manos o acomodar la ropa de forma automática.
  • Aparente “mirar a la nada” mientras el niño sonríe, parpadea o hace gestos involuntarios.
  • Cambios breves en el tono muscular o conductas que parecen mecánicas y fuera de contexto.

Estos síntomas suelen confundirse con tics nerviosos, berrinches o problemas de conducta, pero en realidad pueden ser manifestaciones de una descarga eléctrica anormal en una zona específica del cerebro. Estudios recientes en Epilepsy & Behavior subrayan que las crisis focales en niños son una causa frecuente de diagnósticos tardíos debido a su presentación poco evidente.

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Las crisis focales pueden presentarse con aparentemente “mirar a la nada” mientras el niño sonríe, parpadea o hace gestos involuntarios.Canva

Señales que pueden notarse primero en la escuela

El entorno escolar suele ser clave para detectar los primeros signos. Maestros y cuidadores pasan muchas horas con los niños y pueden notar cambios que en casa no siempre son evidentes. Algunas señales de alerta incluyen:

  • El niño parece “ausente” durante explicaciones, aunque esté sentado y mirando al frente.
  • Descenso repentino en el rendimiento escolar sin una causa clara.
  • Dificultad para seguir instrucciones sencillas o problemas de memoria recientes.

Un estudio publicado en Brain encontró que los niños con epilepsia tienen mayor riesgo de dificultades académicas, especialmente cuando las crisis no están diagnosticadas o controladas. Esto no significa que la epilepsia cause problemas cognitivos por sí misma, sino que las crisis no tratadas pueden interferir con la atención y el aprendizaje.

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Aunque muchas crisis epilépticas son breves y no representan una emergencia inmediata, existen situaciones en las que se debe buscar atención médica urgente.Canva

Señales de urgencia

Aunque muchas crisis epilépticas son breves y no representan una emergencia inmediata, existen situaciones en las que se debe buscar atención médica urgente:

  • Crisis que duran más de cinco minutos o se repiten sin que el niño se recupere entre ellas.
  • Dificultad para respirar o coloración azulada de labios y rostro.
  • Golpes o lesiones importantes durante una caída.

En estos casos, es fundamental acudir de inmediato a un hospital o llamar a los servicios de emergencia.

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Registrar algunos datos ayudan al médico a decidir qué estudios realizar, como el electroencefalograma (EEG).Canva

Cómo ayudar al médico: lo que debes registrar

Cuando se sospecha de epilepsia, la información que proporcionen los padres o cuidadores es crucial para el diagnóstico. Los especialistas de Medline Plus recomiendan registrar:

  • Videos de los episodios, siempre priorizando la seguridad del niño.
  • Duración aproximada de cada crisis.
  • Frecuencia y contexto (en la escuela, al jugar, al despertar o al dormir).
  • Síntomas posteriores, como confusión, somnolencia o dolor de cabeza.

Estos datos ayudan al médico a decidir qué estudios realizar, como el electroencefalograma (EEG), una prueba que registra la actividad eléctrica del cerebro y permite identificar patrones compatibles con epilepsia.

Un diagnóstico oportuno permite iniciar el tratamiento adecuado y reducir el impacto de las crisis en la vida diaria del niño. Muchas formas de epilepsia infantil tienen un buen pronóstico y, con el seguimiento correcto, algunos menores pueden incluso dejar de presentar crisis con el tiempo.

De acuerdo con la OMS, hasta el 70% de las personas con epilepsia pueden vivir sin crisis si reciben el tratamiento adecuado. En la infancia, esto puede marcar una diferencia decisiva en el desarrollo emocional, social y académico.