Cuando el cuerpo necesita ayuda para respirar: así funciona una traqueostomía
La traqueostomía se indica en personas con dificultad respiratoria severa o que necesitan soporte ventilatorio por tiempo prolongado, ayudando a disminuir complicaciones clínicas.

La traqueostomía suele aparecer en expedientes médicos y reportes clínicos cuando la salud de una persona atraviesa un momento especialmente delicado.
Su mención casi siempre está ligada a hospitalizaciones prolongadas, estancias en terapia intensiva o cuadros respiratorios que requieren atención especializada.
Aunque el término puede generar inquietud o temor fuera del ámbito médico, en la práctica se trata de un procedimiento diseñado para sostener una función vital cuando el organismo no puede hacerlo por sí solo.
Más que una medida extrema, la traqueostomía es una herramienta clínica que permite ganar tiempo, estabilizar al paciente y facilitar el tratamiento mientras el cuerpo enfrenta procesos graves o de larga duración.

¿Qué es una traqueostomía y por qué puede salvar la vida?
Una traqueostomía es una abertura quirúrgica que se realiza en la parte frontal del cuello para acceder directamente a la tráquea, el conducto que transporta el aire hacia los pulmones.
A través de esta abertura se coloca una cánula o tubo que permite el paso del aire sin necesidad de que este recorra la nariz, la boca o la garganta.
Según explica Mayo Clinic, este procedimiento se utiliza cuando una persona tiene dificultad respiratoria grave, obstrucción de las vías aéreas superiores o necesita ventilación mecánica durante un periodo prolongado.
Al crear una vía respiratoria directa, la traqueostomía facilita la entrada de oxígeno, reduce el esfuerzo para respirar y permite un mejor control de las secreciones pulmonares.
Además, en pacientes que requieren intubación por muchos días, la traqueostomía puede disminuir el riesgo de lesiones en las cuerdas vocales, infecciones respiratorias y molestias asociadas al tubo endotraqueal.
Por esta razón, hoy se considera una herramienta clave en la medicina crítica y en el manejo de pacientes graves.

Traqueostomía y traqueotomía: ¿Cuál es la diferencia?
En el lenguaje cotidiano ambos términos suelen usarse como sinónimos, pero desde el punto de vista médico no significan exactamente lo mismo:
- Traqueotomía: es el acto quirúrgico, es decir, el procedimiento mediante el cual se realiza la incisión en la tráquea.
- Traqueostomía: se refiere al orificio que queda abierto y al estado del paciente que ya cuenta con esa abertura y con una cánula colocada.
Instituciones como la Cleveland Clinic subrayan la importancia de usar correctamente ambos términos, especialmente en contextos médicos y periodísticos, ya que no es lo mismo hablar de una cirugía puntual que del manejo continuo de un paciente con una vía aérea artificial.

¿En qué situaciones es necesaria una traqueostomía?
La indicación de una traqueostomía depende del contexto clínico y de la condición del paciente, pero suele agruparse en dos grandes escenarios: urgencias respiratorias y tratamientos prolongados.
Urgencias respiratorias
Una traqueostomía puede ser necesaria cuando existe una obstrucción grave de la vía aérea que impide el paso normal del aire. Esto puede ocurrir por inflamación severa, traumatismos, quemaduras, infecciones graves, tumores o reacciones alérgicas extremas.
De acuerdo con MedlinePlus, este procedimiento se utiliza cuando otras formas de asegurar la vía aérea no son posibles o resultan insuficientes para mantener una respiración adecuada.
Ventilación mecánica prolongada
Uno de los usos más frecuentes actualmente ocurre en pacientes que requieren respiración asistida durante varios días o semanas en unidades de cuidados intensivos. En estos casos, la traqueostomía puede facilitar el manejo del respirador y mejorar el confort del paciente.
Un estudio publicado en la revista científica PLOS ONE encontró que realizar una traqueostomía de forma temprana puede reducir los días de ventilación mecánica y la estancia en terapia intensiva, aunque no mostró una disminución significativa en la mortalidad.
Esto indica que, si bien no siempre cambia el pronóstico final, sí puede mejorar la calidad del tratamiento y la recuperación.
En pacientes con enfermedades neurológicas graves, como accidentes cerebrovasculares severos o lesiones cerebrales, la decisión debe evaluarse de manera individual.
Una revisión publicada en la revista Critical Care concluyó que el momento de la traqueostomía no se asocia directamente con mejores tasas de supervivencia, reforzando la importancia de analizar cada caso de forma personalizada.
Cirugías y tratamientos oncológicos
En algunos tratamientos contra el cáncer, especialmente aquellos que afectan cabeza y cuello, puede ser necesaria una traqueostomía temporal o permanente.
Esto ocurre cuando las cirugías son extensas o cuando existe riesgo de inflamación que comprometa la respiración durante el proceso de recuperación, indica la American Cancer Society.

Riesgos, complicaciones y señales de alarma
Aunque es un procedimiento común y bien estudiado, la traqueostomía no está exenta de riesgos. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran:
- Infecciones en el sitio del estoma
- Sangrado
- Acumulación de secreciones que pueden obstruir la cánula
- Salida accidental del tubo, conocida como decanulación
Un documento clínico del equipo especializado de Austin Health (Australia) señala que la decanulación accidental debe considerarse una emergencia médica, ya que puede comprometer de forma inmediata la respiración del paciente.
Algunas señales de alarma que requieren atención médica inmediata incluyen dificultad respiratoria, cambios en la coloración de la piel, fiebre persistente, sangrado abundante o dificultad para aspirar secreciones.
Vida diaria y cuidados después de una traqueostomía
Vivir con una traqueostomía implica adaptación, aprendizaje y cuidados constantes. La limpieza adecuada del estoma, la aspiración de secreciones y la correcta fijación del tubo son tareas esenciales para evitar complicaciones.
Un programa educativo desarrollado por la Universidad de Wisconsin–Madison destaca que la capacitación de pacientes y cuidadores es clave para reducir riesgos, especialmente cuando la traqueostomía se mantiene en casa durante periodos prolongados.
En muchos casos, las personas pueden hablar y alimentarse, dependiendo del tipo de cánula y de su evolución clínica. Cuando la causa que motivó la traqueostomía se resuelve, el equipo médico puede retirar el tubo de manera progresiva. En otros casos, su uso puede ser permanente.
Lejos de ser una medida extrema sin retorno, la traqueostomía es hoy una herramienta médica que salva vidas, mejora la respiración y facilita la recuperación.
Comprender qué es y en qué situaciones se necesita permite enfrentar este procedimiento con menos miedo y más información, algo fundamental para pacientes, familiares y cuidadores.
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